sábado, 10 de enero de 2009

Pitrufquén me aporta historia

Acceso Norte a Pitrufquén

El siete de enero tomé rumbo a la ciudad de Pitrufquén. A las once de la mañana estaba en la oficina de la Notaría y Conservador de Bienes Raíces. Meses atrás (ver nota de actualización del post de fecha 28 de agosto de 2008, en mi blog Redimiendo a mis raíces) pude encontrar allí antecedentes sobre la posesión inscrita de inmuebles que pertenecieron a mi bisabuelo. Por el poco tiempo que tuve en aquella ocasión, no pude seguir investigando, pero esta vez estaba dispuesto a quedarme toda la jornada en aquella oficina. Estuve revisando libros índices hasta las trece horas, momento en el que la Notaría toma un receso, para recomenzar la atención al público desde las 14:30 y hasta las 17:00 horas.

Oficina de la Notaría y Conservador de Bienes Raíces de Pitrufquén

Al cierre de mediodía me encaminé hacia el lugar en la que estuvo la importante estación de ferrocarriles de aquella ciudad, hoy inexistente por su desmantelamiento: sólo queda la plataforma sobre la que estuvo la típica construcción de la gran bodega de carga. En aquella estación debieron desembarcar y nuevamente embarcarse mi bisabuelo, mi abuelo y mi tío abuelo para realizar sus diligencias y trámites que no podían efectuar en Gorbea.

Como monumentos a la historia ferroviaria se hayan allí tres tramos que pertenecieron al antiguo puente metálico sobre el río Toltén. Guardo en mi memoria, por más de treinta años, la imagen de esas enormes estructuras pasando frente a mi vista en la ventana del coche de pasajeros de un tren en el que viajábamos al Sur con mis padres y hermanos.

Seguí caminando por la vía férrea hacia el Norte, hasta que llegué a mi meta: el antiguo puente sobre el río Toltén, que data desde hace más de cien años.


Gustave Verniory relata en sus escritos del mes de julio del año 1895, durante el recorrido a caballo por lo que sería el trazado de la línea férrea desde la ciudad de Temuco hasta allí: "Después de horas de penosos esfuerzos, alcanzamos la orilla del majestuoso río Toltén que corre de borde a borde entre sus riberas, distantes cerca de medio kilómetro una de otra. El puente deberá hacerse sobre fundaciones tubulares por medio de aire comprimido. Será una de las obras de arte más grandiosas de Chile." En marzo de 1897, Verniory escribe: " Los trabajos de terraplenes se concentran ahora entre el río Quepe y el río Toltén; en la faena de Freire hay más de 800 carrilanos." "Abril de 1897. Las excavaciones y rellenos en la región de Freire avanzan. En un par de meses los rieles llegarán a Toltén - el río -; los trenes podrán llevar allí el material y las máquinas destinadas al gran puente de fundaciones tubulares, y hay que comenzar desde luego con los preparativos."


"Junio de 1897. Los rieles llegan al Toltén, pero falta todavía mucho que hacer a lo largo de la línea." "Agosto de 1897. El puente del Toltén tendrá 450 metros de largo con nueve tramos metálicos de 50 metros cada uno, reposando sobre dos estribos y ocho pilares o machones. Las bases de los estribos, por importantes que sean sus cubos de albañilería, no ofrecerán dificultades especiales, pues reposarán en las orillas del lado norte, se encontrará un suelo bueno relativamente pronto; al lado sur la excavación será muy profunda, pero se hará en seco. El primer tramo franquerá un pequeño brazo permanente; más allá, una vez pasado el invierno, el lecho del río estará en seco en más o menos 150 metros de ancho, lo que permitirá construir los tres primeros pilares de albañilería, vaciando las excavaciones con bombas a vapor como en el caso del Cautín. Más lejos se llega al brazo principal, que en tiempos de aguas bajas tiene aún cinco o seis metros de profundidad. Allí habrá que emplear fundaciones tubulares con aire comprimido; esta será la parte más importante y más arriesgada de la obra."

"Septiembre de 1897. Se trabaja activamente en las fundaciones de los tres primeros machones. Las grandes bombas a vapor funcionan día y noche. Se procede también en la parte seca a golpear los pilares de fierro gemelos, soldados en punta en sus extremos, llamados a soportar la plataforma, de 12 mts. de ancho, que atravesará el río de una orilla a otra y servirá primero para hundir los tubos y más tarde para el montaje, por el personal de Creusot, de los tableros metálicos. Las gruesas planchas curvadas han llegado. Un equipo de remachadores las juntan en largos tubos cilíndricos, calafateando cuidadosamente las uniones. Una vez preparados, forman en la orilla un conjunto de diez gigantescas chimeneas colacadas una al costado de la otra. Es de un efecto imponente." Así continúa Verniory su relato, sobre la construcción de las obras del puente. En abril de 1898 el ingeniero belga y dos trabajadores estuvieron a punto de fallecer ahogados en la más absoluta oscuridad y bajo la amenaza de 11 metros de agua, dentro de uno de aquellos pilares durante la inspección para la recepción del segundo tubo del quinto y útimo pilar.




Bajo la dirección de un ingeniero francés de la industria Schneider et Cie. de la ciudad de Creusot, Francia, se procede al montaje de la estructura metálica, con el trabajo de los equipos de trabajadores remachadores "cuyos martillazos nos ensordecen todo el día", escribió Verniory. El ingeniero belga adelanta los trabajos de colocación de los rieles hasta la estación terminal de Pitrufquén, en la que los edificios, hoy ya demolidos, estaban en construcción. El 10 de octubre de 1898 la pintura del puente está terminada, culminándose la obra completa en 14 meses. Se inaugura el tramo Temuco a Pitrufquén el día 10 de noviembre del año 1898.
Testimonios de distintas épocas

Leer el relato de Gustave Verniory realmente transporta hacia el pasado, haciendo descubrir lo que acontecía con las localidades fundadas en aquella época. En el mes de abril del año 1895 el joven ingeniero belga sale desde Lautaro, acompañado de su mozo de apellido Rubio y de Mr. Martin, un antiguo colono belga de Ercilla, en un viaje de exploración para ubicar las mejores tierras para un proyecto de colonización con ciudadanos belgas: "En la mañana embarcamos nuestros cuatro caballos en el furgón del tren de Temuco. Allí los montamos y atravesamos el río Cautín por el puente carretero. La vasta región que se extiende entre el Cautín y el Toltén, está todavía poblada únicamente de indios. Fuera de sus rucas no encontramos ninguna habitación.... Pasamos a lo largo del torrentoso río Toltén en una balsa primitiva, que se desliza por un cable tendido de una orilla a la otra, y llegamos en la tarde a Pitrufquén. Estamos ahora en la provincia de Valdivia. Pitrufquén es un pueblo bastante grande donde encontramos una posada confortable. Como no conocemos la región de que nos vamos a encargar, y no dispongo sino de una carta geográfica muy sumaria, tomo un guía que responde al nombre de Soto. Es un mestizo que habla araucano y español."

Mi investigación en la Notaría de Pitrufquén fue bastante fructífera. Por el alto costo de las fotocopias autorizadas de los documentos originales que allí se encuentran archivados, no me fue posible solicitar más que tres antecedentes en los que figuran mi bisabuelo José de la Cruz, mi tío abuelo Francisco Javier y mi abuelo José, quienes al fallecimiento de mi bisabuela María Mercedes Navarrete Contreras, procedieron a repartirse entre ellos los bienes de la sucesión. Aparentemente no había ninguna miembro femenina sobreviviente en la familia a esa fecha, ya que Ercira a la edad de 22 años había fallecido en el año 1903, Trinidad en el año 1891, y de María Mercedes Acuña no he encontrado aún antecedentes de su fallecimiento.


Para una mejor comprensión de lo que ocurrió con mis antepasados que residieron a principios de los año 1900 en la localidad de Gorbea deberé viajar a la ciudad de Valdivia, en donde también me acercaré a la oficina del Conservador de Bienes Raíces para ubicar las primitivas inscripciones de títulos de dominio de mis bisabuelos, y posibles contratos notariales en los que aparezcan estos antepasados, y que ojalá me den luces sobre lo ocurrido con mi tío abuelo Francisco Javier Acuña Navarrete, de quien no poseo más antecedentes que el que esté nombrado como el requirente en la inscripción de defunción de mi bisabuela, y en la herencia de sus bienes.

4 comentarios:

huicha dijo...

Hola

Solo por curiosidad uno de tus parientes se caso con una italiana de apellido pierimarchi(sic)??? . el motivo es que yo conozco a la hija de esa union , a lo mejor te podria aportar con eso algo de tu investigacion.
Jhuicha@gmail.com

Omar Acuña Hernández dijo...

Gracias "huicha" por tu sincero interés en mi causa. Envié una nota a tu email.

Anónimo dijo...

hola mira solo quisiera saber si sabes algo de eduardo torres barrera el fue una persona que tuvo la primera libreria en pitrufquen y lo unico que se que fallecio el 6 de marzo de 1968 pero mi interes es por mi abuela la sra marisabia gomez velasquez ya que ella se supone esta viva llevo mucho tiempo tratando de encontrarla y no he logrado nada ya que no tengo los medios como viajar hacia haya yo soy de santiago y la necesito conocer ya que ella no ve a mi papa desde que el tenia 2 años y ahora el tiene 58 años te lo agradeceria enormemente si me pudieras ayudar gracias se despide maria jose torres yañez mi correo es chica-cote2013@hotmail.com

Omar Acuña dijo...

Anínmo (chica-cote):
Como tu deseo es de encontrar a tu abuela, deberías acercarte a la Oficina de Encuentros Familiares de Carabineros de Chile, que tienes en Santiago. Ellos poseen recursos para ubicar a las personas e informarte de ellas, para un posible encuentro familiar.