viernes, 10 de octubre de 2014

Noticias de la industria del petróleo en Chiloé

Como ya saben, me gusta el conocer de los hechos del pasado, aquellos que ya han quedado escondidos en la niebla de los tiempos. Así logro saber y comprender con mejor visión los contextos históricos.
El día de ayer me encontraba "hojeando" las páginas de un lote de ejemplares del magazine "Sucesos", fundado en el puerto de Valparaíso en el año 1902, los que han sido digitalizados por la Biblioteca Nacional de Chile y se encuentran disponibles en formato PDF en el sitio Web "Memoria Chuilena" (ver, Sucesos 1902-1932). En un ejemplar del año 1913 apareció una breve nota, con una fotografía que la ilustra, sobre una prospección petrolífera en el sector Manao de la isla de Chiloé. Me pareció muy interesante, pues pareciera ser que en la actualidad poco se conoce de ello, o, por lo menos, no era de mi conocimiento. Aquí pego la imagen del artículo y, seguidamente, un texto que encontré "googleando" sobre este tema.




El texto, que hallé en la Web, procedente de una página que ya solamente es posible ver a través de la revisión de la  "caché" que ofrece el navegador Google (documentoshistoriaregion.cl), expresa lo siguiente:

"PETRÓLEO EN CHILOÉ

Fuente: Diario El Llanquihue, Lunes 27 de mayo de 1912; Año XXVII, número 1469.
Contextualización: La búsqueda de petróleo se traslada de Carelmapu a Manao en Chiloé.

Texto:
 “Ha despertado verdadero interés el descubrimiento de petróleo en Manao. El gobierno ha puesto á disposición de la Compañía de Petróleo de Chiloé la nueva y poderosa sonda, la que será llevada en la próxima semana por el ingeniero Hall y el capitalista Miguel. La Compañía de Petróleos de Chiloé consta de 3000 acciones, de las cuales han sido cubiertas hasta ahora 800.
Se asegura que el Ministerio de Industria ha ordenado unir telegráficamente a Ancud con Manao, con el objeto de facilitar la explotación de petróleo. Los ingenieros creen que en otros puntos de la sala existen yacimientos análogos”.

DESCUBRIMIENTO DE PETRÓLEO EN CHILOÉ
Fuente: Diario El Llanquihue, martes 7 de octubre de 1913; Año XXVIII, número 1861.

Texto:
“Don Daniel Bello a cargo de la jerencia de la Sociedad Petrolífera del Pacífico ha enviado el siguiente telegrama a Santiago: “Sábado temprano a 74 metros arenisca blanda fina y comprobada manifestación gas primera formación en este pozo, igual llano Carelmapu en hondura”. Según este telegrama es un hecho ya, que hay petróleo en Chiloé, de lo que muchos dudaban”.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ferroarqueología no profesional: una manera de encausar mis sueños de infancia

Según mi propio parecer, la mayoría de las personas han visto frustrados, por diversas circunstancias, los sueños de la infancia en relación con la elección de una profesión para toda la vida. En mi caso, yo soñaba con descubrir entierros de tesoros o cosas antiguas, con las exploraciones en lugares remotos, excavaciones en añejas ruinas. Leía sobre las antiguas civilizaciones: los egipcios, los sumerios, los mayas, etc. Pensé en ser un arqueólogo. Mi madre compraba una revista chilena, llamada EVA,  y creo que fue en un número de ella que apareció un test vocacional para los hijos. El resultado del test coincidía con mis preferencias, pero mis padres me informaron que no tendría buen futuro si quería ser arqueólogo, pues aquellos profesionales ganaban poco dinero y sólo podían trabajar de profesores en un par de universidades (estamos hablando de inicios de los años 1970). Entonces ellos me sugirieron pensar en otra cosa ... Bueno, también soñaba con navegar los océanos, me gustaban los veleros; entonces quise ingresar a la Escuela Naval Arturo Prat: uno de mis padres no me dio su apoyo ... En definitiva, llegué a adulto sin ser ni arqueólogo ni oficial de la Armada de Chile, aunque siempre en mi cerebro han seguido estando presente aquellas ideas de la infancia.

Un frustrado viaje en bicicleta (por falta de compañeros ciclistas con quienes realizar un viaje seguro), el que duraría tres días, por la ruta del desaparecido ramal Pua a Traiguén y regresando por Galvarino a Quino por Chufquén, me dio la idea de ocupar parte del largo fin de semana del 1 al 4 de noviembre en algo relacionado con el pasado ferroviario, cercano a mi hogar: ¡¡ iría a escarbar en el recinto de la desaparecida bodega de la estación Metrenco!!
Ya había preparado mi bicicleta para hacer viajes, comprando una parrilla y una alforja triple para llevar mis cosas en la mountainbike, y no en mi espalda, como en mis otros viajes en dos ruedas (ver mi Blog "Bitácora de mi bicicleta"). Los viajes con una mochila agotan demasiado y sobrecargan las "posaderas" con un peso que se transforma en algo muy incómodo y hasta insoportable de llevar.

Mi Trek 3700, con parrilla y alforjas de viaje

Luego de que mi hija mayor se desocupó de actividades que tenía anteriormente programadas, salimos en nuestras bicis desde casa, a las 17:00 hrs. de ayer, lléndonos por una ruta que nos condujo por el sector Pulmahue-Chomío, hasta llegar a la pequeña localidad de Metrenco. Una hora de viaje, con pedaleo suave, nos permitió conectar nuestra casa con los restos de la estación ferroviaria de Metrenco.


En el sitio pedí la opinión a mi hija (futura antropóloga, quien había tenido un ramo de Arqueología General), sobre los mejores lugares para hacer una prospección, y fue así como comenzaron a aparecer los primeros elementos del entorno ferroviario de aquel lugar: trocitos de carbón mineral (se usaba para calefaccionar las oficinas, mediante una estufa de hierro), clavos para la fijación de rieles a los durmientes, grandes pernos de diversos tipos, monedas de distintas épocas (desde los 1950 a los 1970), polquiitas (bolitas o canicas de juego infantil), antiguas tapas de gaseosas, clavos de carpintería de muy antigua data (de alma cuadrada, no redonda), un botón de vestuario, una tapa metálica de un tintero (tengo un antiguo tintero de oficina, que fue de mi abuelo ferroviario), pero la pieza más importante para mí fue el hallazgo que hice media hora antes de emprender el regreso a casa: un bastón de movilización. Raro es encontrar un objeto de estas características, pues un bastón es un elemento que un funcionario movilizador de una estación ferroviaria nunca debiera extraviar, por su gran importancia.


Tras una hora de regreso, retornando por la misma vía por la que habíamos llegado a Metrenco, llegamos a casa a las 21:00 hrs., cuando ya la oscuridad de la tarde estaba llenando el ambiente.
Fue una bonita y emocionante experiencia, que me permitió hacer algo que me entretuvo mucho, realizando una prospección arqueológica superficial en un sitio relacionado con mi historia familiar, ya que Estación Metrenco fue el lugar en que mi abuelo José de la Cruz Acuña y mi tío Hernán Acuña laboraron.

domingo, 22 de julio de 2012

Los mormones y el bautismo vicario por sus familiares muertos: una expresión de amor y respeto por sus raíces

Nunca conocí mis abuelos, ni a los paternos ni a los maternos. Mi abuelo materno murió en el puerto de Corral (Valdivia) en el año 1938,  mi abuela paterna en el año 1949 (Temuco), mi abuelo paterno en el año 1955 (Temuco) y me enteré que mi desconocida abuela materna falleció en el puerto de Talcahuano, en el año 2006. Lo único que me ha conectado con ellos es su descendencia. Los hijos de ellos son: mis progenitores y otros parientes: una hermana de mi madre y los dos hermanos que tuvo mi ya fallecido papá. Con el final de la vida terrenal, que llegó a mis tíos paternos y a mi propio padre, nació en mí un deseo intenso de conocer historia de la familia, casi de una manera desesperada, con un sentimiento de pérdida que invadió completamente mi ser. Mi pensamiento era "se están muriendo mis familiares y casi nada supe de ellos, ni menos de mis abuelos, ni nada del pasado". Allí se hizo tremendamente más importante para mí la doctrina de la salvación de los muertos. Como no pertenece a nuestra idiosincracia el que escribamos, por ejemplo, Diarios de Vida, nuestros ancestros han desaparecido y con ellos sus historias y su patrimonio de conocimiento y experiencias. Años atrás inicié una investigación que me permitiera lograr reunir antecedentes de toda clase, en el Registro Civil; entrevistas a mi madre, a mi tía, a la viuda del hermano mayor de mi padre, a ancianos compañeros de trabajo de mi papá (ex ferroviarios); búsqueda en diversos Archivos,  Conservadores de Bienes Raíces, Archivo Nacional, parroquias, Foros de investigación, crear Blogs, investigar en FamilySearch, etc. Todo ello me ha ayudado a encontrar datos que, como piezas de un puzzle, arman la imagen de mis queridos ancestros y sus historias de sacrificio. Ésto es lo más interesante, cuando digo "queridos ancestros" es que se han transformado en seres reales a quienes amo sin haberles conocido, logrado a través del esfuerzo de una investigación sincera y constante. Para muchos de ellos ya he efectuado la obra vicaria, ofreciendo a ellos la posibilidad de elegir aceptar o rechazar las ordenanzas del Evangelio efectuadas en su favor. Y hay algo más, que, al realizar todo este esfuerzo, ha nacido un lazo afectivo con otros familiares (primos hermanos) y hasta he conocido lejanos parientes en la Isla de Chiloé. En realidad, puedo dar un testimonio verídico de lo que profetizó Malaquías que sucedería es estos tiempos, cuando dijo, refiriéndose a la misión del profeta Elías: "El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres …"

Comparto con ustedes, que leen las publicaciones de mi Blog, o por vez primera sólo este post, el sentimiento de otro Santo de los Últimos Días (mormón), en relación con su experiencia de lograr "conocer" a su fallecido padre, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, mediante una búsqueda de toda información que pudiera crear la imagen paterna y acerca del bautismo por los muertos (el texto completo puede leerse aquí):

“Hacia finales de Mayo de 1970, me encontraba parado con el agua hasta la cintura dentro de una pila bautismal en el templo de Hamilton, Nueva Zelanda, mientras el nombre de mi difunto padre era leído en voz alta. Momentos después, en su representación, fui sumergido en agua, en un bautismo por inmersión completa como lo manda la Biblia, el cual es un símbolo poderoso de renacimiento y entrada al reino de Dios.

Esa primera visita a un templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días - y mi primer experiencia de lo que los Mormones llaman "bautismo por los muertos" - fue una de las experiencias religiosas más intensas e importantes de mi vida.

"Yo tenia 22 años en 1970, pero nunca había conocido en persona al padre en cuya representación acababa de ser bautizado. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en el Ejército de Inglaterra. Después de su participación en Francia, fue capturado por las fuerzas de Rommel en el Norte de África y pasó los siguientes tres años detrás de un alambrado de púas como prisionero de guerra en Libia, Italia y Alemania.

Cuatro años después de que regresó de sus privaciones y vejaciones en la guerra, a los 37 años y con aparentemente toda una vida por delante, tuvo un accidente de motocicleta en una carretera del campo galés y murió. Yo sólo tenía nueve meses. A través de mi infancia, mi madre ocasionalmente me contaba historias de mi padre, pero yo crecí sin un recuerdo personal de él - sólo con un sentido vago de cabos sueltos y preguntas sin contestar.

La experiencia del templo, sin embargo, cambió todo eso. Cuando salí del templo ese día en 1970, comencé una búsqueda de toda información que pudiera encontrar sobre mi padre. Realicé entrevistas, descubrí cartas y diarios y encontré recuerdos escritos en papel. Recorrí sus pasos en Alemania desde el momento en que el campo de prisioneros de guerra en el que él estaba fue liberado. Sé el título de cada uno de la docena de libros que leyó durante su cautiverio. Mi padre ya no era una pregunta sin contestar ni un misterio sin descifrar; para mi, se convirtió en una persona real y mi amor por el se ha vuelto tan real como el amor que le tengo a la madre que me crió.

Para mí y los Santos de los Últimos Días como yo, estos sentimientos profundamente atesorados no son sólo una consecuencia de un pasatiempo altamente desarrollado. Son el reflejo de una práctica clave para nuestra fe y que están fundados en enseñanzas bíblicas. Son el cumplimiento de los escritos proféticos al final de Antiguo Testamento, en los últimos versos del libro de Malaquías:

"El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres …"

Los Mormones adhieren un gran significado a este versículo, así como lo hacen a las referencias en el Nuevo Testamento sobre la enseñanza a los muertos. Si Jesucristo predicó a los espíritus de aquellos que han dejado esta vida, eso presupone que tenían el albedrío moral para aceptar o rechazar lo que les estaba enseñando. ¿Que cosas adicionales les estaba enseñando que no supieran ya? Combinadas con otras referencias y una mención especifica del bautismo por los muertos en una de las cartas de Pablo, estas escrituras forman el fundamento teológico de la obra en los templos Mormones.

Esta entera labor de amor, como lo ven los Mormones, se basa en la premisa de que aquellos que han dejado esta vida tienen la elección de aceptar o rechazar el gesto. Yo sabía, cuando llevé a cabo el bautismo vicario a favor de mi padre, que él era un devoto cristiano, convertido en tal por los ritos establecidos por la Iglesia de Inglaterra cuando apenas era un bebé. Mi gesto a su favor no le quitó nada, ni a la vida que tuvo ni a la esencia de su persona. Si hay una vida después de ésta - una creencia que claramente compartíamos él y yo - entonces yo le agregué esta oportunidad a la bondad de su vida corta y digna, pero llena de propósito. En las doctrinas incluidas en mi fe en particular, mi ofrenda le abrió posibilidades eternas, incluyendo el sellamiento de su matrimonio a mi madre. Lejos de menospreciar las persuasiones religiosas de mi padre, el retiene cada onza de su propio albedrío, lo que le permite aceptar lo que hice a su favor. En mi corazón, quiero creer que lo aceptó, pero no puedo saber eso en este momento. De lo que si estoy seguro, sin embargo, es que mi padre no estará ofendido por este generoso regalo, dado sinceramente por su hijo. Lo peor que puedo imaginar es "Gracias, pero no gracias".

Los mormones en todo el mundo cultivan una actitud de preocupación hacia sus familias fallecidas. Donde sea y por quien sea que estén llevando a cabo la obra vicaria, los Santos de los Últimos Días reflexionan sobre el tiempo y el lugar en que la persona nació, y meditan sobre la vida que esas personas habrían tenido, mientras realizan el servicio a favor de los muertos. Hacemos lo que hacemos porque valoramos y respetamos cada vida y su potencial eterno”.

La cultura del "no-lugar" (o los basurales a orillas de la vía férrea)

Resido en un conjunto habitacional frente a la vía férrea y no me molesta el paso de los trenes cargueros al Sur o al Norte. Todo lo contrario, aunque sea de madrugada, el claxon de la locomotora y el traqueteante sonido de las ruedas de los boguies de los pesados carros al pasar por la junturas de los rieles, es música para mis oidos. Sin jamás haber sido un  funcionario ferroviario (aunque sí hijo, sobrino y nieto de ellos) siento aprecio por los lugares que se identifican con el ámbito del ferrocarril. Por ello es que me resulta repulsivo el que se agredan los lugares que tienen que ver con la historia y el patrimonio tangible que se encuentra a orillas de los rieles. Me indigna que las personas destruyan a pedradas, incendien, roben y dejen sus desechos en aquellos sitios y construcciones de nuestro ferrocarril que fueron los lugares de trabajo y de paso de tantas personas en el pasado.

Crecí con la premisa de "cada cosa en su lugar". Fui enseñado a no dejar la ropa sucia bajo la cama, a no dejar mi ropa ni mi bolso del colegio tirado por cualquier lugar, lustrar mis zapatos y cortarme el pelo apenas mis orejas comenzaran a ser tapadas, etc...Aún resuena en mi mente la voz de mi padre diciendo "Ooorden, oorden"; seguramente el repetía lo mismo que mis abuelos le enseñaron. Ésto es mi cultura.

Cultura no es sólo el "cultivarse", si no que (como se puede leer en la Wikipedia) ésta puede clasificarse en:

Tópica: La cultura consiste en una lista de tópicos o categorías, tales como organización social, religión o economía.
Histórica: La cultura es la herencia social, es la manera que los seres humanos solucionan problemas de adaptación al ambiente o a la vida en común.
Mental: La cultura es un complejo de ideas, o los hábitos aprendidos, que inhiben impulsos y distinguen a las personas de los demás.
Estructural: La cultura consiste en ideas, símbolos o comportamientos, modelados o pautados e inter-relacionados.
Simbólica: La cultura se basa en los significados arbitrariamente asignados que son compartidos por una sociedad.


Conversando con mi hija mayor (antropóloga) sobre las causas que motivan a la gente a deshacerse de su basura, botándola a orillas de la vía férrea o sea, en la faja fiscal ferroviaria (pese a que el camión recolector pasa 3 veces por semana), ella mencionó algo bien interesante, diciéndome: "Lo que pasa es que, para ti, la línea del tren  es un espacio que tiene un significado y para la gente que bota su basura allí, es un no lugar". Me explicó sobre el concepto acuñado por el antropólogo francés Marc Augé, que expresa que el "no lugar" es un lugar circunstancial, sin importancia para ser considerado por un individuo como un "lugar significante" y que siente que no es un aporte a la identidad de aquella persona.


Bueno, la vía férrea, las viejas estaciones y otras construcciones abandonadas, los puentes, etc., que conforman el patrimonio ferroviario, son para mí importantes, tienen significancia y un lugar en mi cultura. Lamento que otras muchas personas hayan crecido con desapego por el orden y la limpieza y que sientan que los lugares que no tienen significado o valor en su cultura, pueden ser considerados sus basurales o una expresión de sus carencias.

martes, 21 de febrero de 2012

Esas ansias de querer ser campeones del mundo !!


Quizás sea la posición que ocupa Chile, cayéndonos al Océano Pacífico, desde el borde del cordón de montañas de la Cordillera de Los Andes, el que se haya perpetuado desde antaño una aparente necesidad de que seamos vistos o que el mundo se de cuenta de nuestra existencia. Forma parte de nuestra idiosincracia ese deseo de ser notorios, los mejores, los primeros o, al menos, destacados en el concierto internacional. El sueño repetitivo de los chilenos es ser campeones del mundo en aspectos bien representativos en la actividad deportiva mundial y pocas son las veces que la Nación ha sido nombrada en el concierto noticioso del deporte internacional, oportunidades a las que se les "saca el jugo" para inflar el ego patriótico.

Pero vayamos al pasado. Recuerdo haber escuchado en mi infancia, y hasta leído en alguna reciente oportunidad, de aquel triunfo internacional en el que Chile ganó un supuesto concurso mundial de himnos nacionales, dejando en un segundo lugar a "La Marsellesa", el himno nacional francés. ¿A quién de ustedes no le parece haber oído aquella historia triunfal? Es una leyenda jamás corroborada, quizás una ya lejana invención de alguien demasiado ansioso o frustrado.

Pero sí existió una ocasión en la que uno de nuestros emblemas patrios obtuvo el máximo galardón en una competencia internacional, pero nadie lo recuerda y menos debiera ser del interés en el extranjero. En un número de la antigua y ya desaparecida revista Zig-Zag, del mes de octubre del año 1907, apareció una información titulada CONCURSO DE BANDERAS EN BELJICA.- Triunfo de la de Chile. La información aparecida dice:

"DESPUES de dar a conocer la historia del símbolo de nuestra patria y de sus transformaciones hasta quedar en la forma sencilla con que la vemos flamear en los días cívicos al frente de los edificios públicos, nos ha llegado del Viejo Mundo la grata nueva de que nuestra querida insignia republicana ha obtenido el primer premio en un concurso internacional de banderas verificado en la pintoresca ciudad de Blankenberghe, uno de los balnearios mas concurridos de la costa del Báltico, en Béljica.´
Talvez ninguna de las fiestas que se celebran allí en la estacion veraniega depertó mayor interés que el concurso de banderas y esto en una demostracion de la gran diversidad de nacionalidad de las personas que acuden en busca de salud y agradable recreacion a las hermosas playas de Blankenberghe. Tocó la rara casualidad que se encontraron tambien allí en la época del torneo dos familias chilenas, la de la señora Rojas de Baehcker y la de don Felipe Casas Espínola. Era natural que ellas dieran a conocer con esta ocasion nuestra bandera nacional; así lo hicieron efectivamente y oh, felicidad, el jurado acordó conferirle el primer premio entre una multitud de emblemas que se enviaron al concurso.
La bandera presentada por las familias chilenas era de seda gallardamente colocada en una caña con el asta oro; se coronó el conjunto con una estrella solitaria suspendida sobre un globo terrestre. El porta-estandarte de la insignia laureada fue una hijita de la señora Rojas; ella despues de hacer flamear orgullosamente su bandera en la rampa de la playa fue paseada en triunfo por las calles de Blankenberghe, dándola a conocer a todo el mundo.
Nuestra vanidad ha quedado grandement satisfecha con este triunfo. Por insignificante que se le considere, hai que confesar que él ha contribuido con éxito a dar a conocer nuestro país en el Viejo Mundo." (La transcripción es literal).

Tres imágenes ilustraron aquella "gran noticia", de las que aquí expongo dos, que son las más representativas. La primera tiene un pie que la describe diciendo: "La esplanada durante el concurso"; y la segunda: "La niñita Baehcker".



Hacen ya 104 años que ocurrió aquello, y el autor de la nota de aquella revista Zig-Zag muestra ese deseo de un país con notoriedad internacional y, lo que es más interesante, menciona una enorme satisfacción de nuestra vanidad. La vigésimo segunda edición del Diccionario de la lengua española de la "Real Academia Española" describe la vanidad como "arrogancia, presunción, envanecimiento; caducidad de las cosas de este mundo; palabra inútil e insustancial; vana representación, ilusión o ficción de la fantasía". Para pensar...

domingo, 17 de julio de 2011

Cuando el objetivo es noble, perseverar hasta alcanzarlo !!

Más de tres años han trascurrido desde que inicié la búsqueda de antecedentes de una persona que era una perfecta desconocida, aunque su apellido es el mismo que yo poseo.
Unos 20 años atrás me apropié de una antigua fotografía que estaba entre las pertenencias de mi padre: había iniciado una investigación genealógica sobre mi familia y buscaba todo tipo de documentos que me fueran conectando con "mi pasado". La fotografía (que ahora puedo contextualizar en el año 1899) muestra a una pareja en una tradicional pose de estudio.


La simple observación denota que la mujer de la imagen era menuda y de baja estatura, ya que el varón que se encuentra sentado a su lado es todo lo opuesto: corpulento y alto. Al reverso de la foto están dos nombres y unas fechas, anotadas con tinta de color azul. En aquel entonces pregunté a mi papá quién era ella,debido a que su apellido es Acuña:


Mi padre me dijo que no sabía de ella, pero que Zbinden era conocido de su papá (mi abuelo). No pude obtener más datos, aunque del nombre se desprendía que ella era esposa de Zbinden, y que el signo de la cruz (+), antes de la fecha, comunicaba la fecha del fallecimiento. La mirada de aquella menuda mujer me motivó, una y otra vez, a querer saber quién fue ella. Pasaron los meses, un año, dos años y poco a poco fui descubriendo antecedentes sobre Ercira Acuña de Zbinden, en especial sobre las circunstancias de su defunción. En mi Blog "Historia familiar en el Sur de Chile" relato de cómo se me había negado la existencia de información de ella y de su marido y de cómo hice para finalmente hallar la fecha y lugar de su matrimonio. Supe que falleció durante el parto de su segunda hija (ésta fallecida por asfixia intrauterina), y que ya había perdido a su primera hija por el mismo motivo. Al haberme enterado que se había casado en casa de sus padres (que resultaron ser mis bisabuelos, o sea ella era una tía abuela mía), en la ciudad de Temuco, busqué el registro del matrimonio religioso. Lo encontré, confirmando que ella había nacido en la localidad de Parral. Su edad declarada me llevó al año 1881, por lo que me puse a investigar en los registros parroquiales de la localidad nombrada, pero no encontré su bautismo en el año 1881. Lamentablemente el registro de bautismos no tenía un índice, por lo que yo tenía que revisar cientos de inscripciones. Pasaron unos meses, y me dispuse a revisar un microfilm con bautismos de Parral, desde el año 1876 hasta 1880, que se acomodaba a los antecedentes que ya disponía sobre el matrimonio de mis bisabuelos (1876). Durante estos dos últimos meses revisé, durante varios días, todas las inscripciones (cientos) de los años 1876, 1877, 1878, 1879, hasta que ... con fecha 15 de febrero del año 1880 finalmente (y para mi inmensa alegría) aparece el bautismo de María Ercira Acuña Navarrete, aunque ella había nacido cuatro meses antes.

La desconocida joven mujer de una fotografía del siglo diecinueve finalmente relató todos sus principales hechos demográficos. Sólo había que ver su mirada y hacerle caso a su petición de que alguien se interesara por ella, más de un siglo después de su existencia terrenal. Me dediqué a ella por tres años, con el propósito de "conocerla", obteniendo los resultados relatados, pero, además, nació un cariño entrañable por esta pequeña integrante de mi familia ancestral, que no pudo disfrutar de la maternidad en su plenitud y que falleció tan joven. Ella es María Ercira Acuña Navarrete, la hermana mayor de mi abuelo José. Gracias por hablarme desde el pasado y por la oportunidad de haberte servido como tu descubridor.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Cambio de nombre de mi Blog

Debido a que el nombre de mi Blog, su dirección en Blogger y hasta mi nombre personal tienen relación con el mundo árabe, he tenido que hacer un cambio: este Blog ya no se llamará "Al-Usul, Al-Wusul", si no que "Logrando objetivos, respetando los principios". La causa es que el tema del nombre es sensible para Google, quien canceló mi cuenta por esta "violacíón". Sabemos lo que acontece por estos días con las sensibilidades del gobierno y las empresas norteamericanas que proveen de productos y servicios de comunicaciones en la Internet.

Soy ciudadano chileno desde mi nacimiento, al que mi madre puso un nombre que ahora, conjugado al que originalmente puse a mi Blog, provoca especiales sensibilidades y sospechas. Ésto ha causado que, muy probablemente debido a la cantidad de visitas desde Oriente Medio (atraídas por el propio buscador de Google), se haya cometido el error de impedírseme acceder durante algunas horas a mi cuenta en Google y al que se haya eliminado mi canal en Youtube, "ElSheikOmar". Espero poder resolver este inconveniente, para que estén nuevamente disponibles mis posts y vídeos, que tanto tiempo y dedicación me han requerido.

viernes, 13 de agosto de 2010

Cuando uno mismo es un problema para sí mismo...

Ustedes ya saben que soy un investigador sobre asuntos históricos y genealógicos. Hoy, revisando mis viejos papeles, hallé un texto que imprimí hace una buena cantidad de años atrás, desde la Internet. Es posible que alguno de ustedes ya lo leyó alguna vez, pero no me quedaré con las ganas de volverlo a compartir, pues es un hecho verídico, sobre las relaciones familiares, y acontecido hace muchísimo tiempo atrás. El texto dice:

"Basado en un hecho real de hace varios años en Francia y publicado en un periódico:
 
"Estimado señor Ministro de la Defensa Nacional, permítame presentarle respetuosamente el caso siguiente, referente a mi situación personal, con el fin de solicitar mi baja inmediata de mi deber del servicio militar. 


Tengo 24 años, y estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 años, que ahora también se ha convertido en mi hija. Mi padre se ha casado con esta última. En la actualidad, mi padre se ha convertido pues en mi yerno, puesto que se ha casado con mi hija. Por consiguiente, mi hija, que es también mi nuera, se ha convertido en mi madre, ya que es la esposa de mi padre... Mi mujer y yo hemos tenido un hijo en Enero. Este niño se ha convertido en el hermano de la mujer de mi padre, lo que equivale a ser cuñado de mi padre. Como consecuencia, es ahora mi tío, puesto que es hermano de mi madre. Ahora bien, como hemos dicho, ya sabemos que mi hijo es también mi tío. La mujer de mi padre, en Navidades, ha tenido un niño, que es a la vez mi hermano, ya que es hijo de mi padre, y al mismo tiempo mi nieto, puesto que es hijo de la hija de mi mujer. Como resultado, soy ahora el hermano de mi nieto, y como ya sabemos que el marido de la madre de una persona es el padre de esta persona, resulta que soy padre de mi mujer, y hermano de mi hijo. Por consiguiente soy mi propio abuelo.
Por este motivo, Señor Ministro, le ruego que me conceda el derecho a regresar a mi hogar, ya que la ley prohibe terminantemente que el padre, el hijo, y el nieto sean llamados a filas al mismo tiempo.
Confiando en su comprensión, le mando un cordial saludo."


(El artículo publicado explica al final que esta persona fue eximida del servicio militar obligatorio con la siguiente mención en su expediente: "Estado psíquico inestable y preocupante, con trastornos mentales agravados por un clima familiar perturbador")"

miércoles, 30 de junio de 2010

Amistades y ayuda en la buena Internet

Deseo destacar todo lo positivo que se puede hallar en la Internet, cuando hacemos buen uso de ella. Realizo investigación histórica y genealógica, participo de foros con relación a esos asuntos, escribo mis experiencias y aún he ofrecido de mis servicios de investigación. Tengo seguidores declarados de mis publicaciones y otros son seguidores anónimos. De todos ustedes me siento agradecido. Reconforta mi espíritu el sentir y saber que soy un aporte a las vidas de otros, en especial para aquellos que están fuera de la patria que les vio nacer y que mediante mis posts sienten una relación de cercanía y de recuerdo hacia los lugares en que residieron hace tantos años. Agradezco a quienes me escriben privadamente y que aún me han obsequiado de distinta manera.
A través de los sitios de encuentro de personas he hallado y me han hallado viejos compañeros de la educación secundaria, de hace más de treinta años. He podido ver fotografías recientes de ellos, que han provocado las más diversas emociones.

Este mes de junio, pese a las dificultades y tristezas propias de este mundo, ha sido muy grato en relación con el contacto virtual con otros seres humanos, y es por ello que deseo destacar a tres personas que me han contactado:
Soledad, Andrés y Tomás.

Soledad es una ciudadana uruguaya que me ubicó en la Internet, en un foro de investigación genealógica, y que me contactó desde Montevideo para solicitarme pudiera hallar a una familia mapuche que conoció en el año 1989 (describo brevemente esta historia y el éxito de mi investigación en mi blog "Bitácora de mi bicicleta"). Ella ha sido tremendamente positiva, aún con sus propias cargas, dificultades y tristezas y me ha demostrado gran aprecio.

Andrés es chileno y reside en Santiago de Chile. Su preocupación por investigar sobre la historia de su familia de ancestros alemanes y suizos, y su poca disponibilidad de tiempo, le hizo contactarse conmigo a través de mi blog "Genealogía e historia familiar en Chile". Pude hallar documentos importantes para él y él sintió el deseo de compartir y regalarme antecedentes sobre mi propia familia y documentos históricos digitalizados que tienen que ver con la zona en la que dedico mi servicio de investigación. Es mi cliente, pero él ha empatizado con mi pasión investigadora llendo más allá de una posición pasiva, pasando a una de excelente cooperación.

Tomás es chileno y reside hace varias décadas en una región de Alemania. Gratamente sorprendido quedé con un mensaje de correo electrónico, en el que me expresaba agradecimiento por las cosas que yo expresaba en este blog (Al-Usul, Al-Wusul), y por mi dedicación a la investigación histórica. Su familia residió en los alrededores de la zona en que vivo, y mis escritos le permiten sentir cercanía y recordar la época de su infancia y juventud. Hemos intercambiado varios emails y él me ha hecho llegar un lindo obsequio, relativo a mi pasión por los viejos ferrocarriles y sus locomotoras.


Gracias a la Divina Providencia por la creación de este medio de intercambio de información y de acercamiento entre los seres humanos, que nos permiten dar encuentro, reencuentro, servicio y recibir afecto y comprensión.

martes, 25 de mayo de 2010

Estación del pasado: viajando en el tiempo

Esta dañada fotografía tiene un tamaño original bien pequeño, y tampoco es tan nítida como puede apreciarse aquí. Fue captada con una cámara Agfa por mi abuelo paterno, aproximadamente en el año 1930. En ella aparecen mi padre y su hermano mayor, quienes llegaron a ser ferroviarios. Hace algún tiempo ya, la digitalicé para preservarla y pude usar algunas herramientas de edición para poder ver mejor su contenido. El lugar es la pequeña estación ferroviaria llamada Sagllúe (nombre posiblemente de la lengua mapuche, cuyo significado es "lugar de camarones" - de tierra, no del mar -), ubicada al sur de la ciudad de Osorno, a algunos kilómetros más allá del río Rahue y del antiguo puente ferroviario que llevaba la vía férrea hasta la "punta de rieles" de Chile: Puerto Montt. Mi abuelo llegó soltero hasta allí, para ocuparse de sus quehaceres como empleado de los ferrocarriles chilenos, más o menos en el año 1920. En el año 1921 fue hasta la estación Lanco a casarse con quien se convirtió en mi abuela, a quien llevó a vivir a la casa-estación de aquel apartado lugar, en donde fueron naciendo sus hijos.

Un sentimiento de querer saber de ese lugar me llevó a buscar antecedentes en la Internet, pero sin resultados positivos. Luego, más de un año después de haber publicado un mensaje solicitando información en un sitio Web chileno dedicado al ferrocarril y su historia, en uno diferente, en el que se publican y comparten fotografías, un aficionado a la fotografía ferroviaria de la ciudad de Puerto Montt "subió" una foto que me impactó grandemente, a la que él tituló simplemente "Estación Sagllue". Prontamente publiqué un comentario relacionada con aquella foto, en la que expresé la importancia histórica de aquel lugar para mí. Aquel usuario me escribió un mensaje por el correo privado del sitio Web y ofreció llevarme a aquella estación. Respondí muy agradecido por su ofrecimiento y puse una fecha: el sábado 15 de mayo de 2010. Transcurrió más de un mes y llegó la fecha. Viajé el día anterior hasta la ciudad de Osorno, en donde visité los sitios relacionados con el ferrocarril sureño, los que a diario recorría cuando viví con mi familia entre los años 1977 a 1981. El día 15, pasado mediodía, llegó desde su ciudad el citado benefactor y con su gentil auspicio viajamos hacia el pasado de mi familia paterna.


Al acceder por el extremo sur al recinto y antiguo patio de la estación Sagllúe, saliendo desde desde el camino rural que conduce hasta la localidad de Río Negro, me encontré con las ruinas de los cimientos de la casa que fuera del "cambiador", el funcionario que manipulaba las palancas manuales para efectuar el cambio de vía. Aquella casa se alcanza a apreciar en el lado superior izquierdo de la foto que tomó mi abuelo.
En aquel histórico lugar vive actualmente don Rubén Huenchuan y su familia, quienes limpiaron de la maleza y suciedad, pintaron y repararon la abandonada casa-estación, de lo que me sentí agradecido, ya que si no fuera por ellos todo estaría en ruinas y destruido. Me fotografié junto a don Rubén, más o menos en el sitio en que la antigua fotografía fue tomada, en un intento de revivir aquella escena de más de 80 años atrás.



Los viejos postes del telégrafo ferroviario, ya sin sus hilos de cobre, y con las destartaladas crucetas de madera que soportaban los aisladores de cerámica o vidrio, aún son un testimonio sobreviviente de la época en que mi abuelo desde allí se comunicaba con las distantes estaciones vía el telégrafo y su código Morse.

Mis infinitas gracias a don Nelson Beseler, por este sueño cumplido, quien me acercó, como viajando por el tiempo, hasta aquella solitaria y distante Sagllúe, una estación del pasado ferroviario chileno.

domingo, 11 de abril de 2010

El arcaico registro de la propiedad inmobiliaria en Chile

El terremoto del 27 de febrero de 2010 dejó al descubierto una nueva falla o fragilidad dentro de la tradicional institucionalidad chilena: la de los Conservadores de Bienes Raíces. Un ejemplo drástico de aquella fragilidad fue el tsunami que azotó el puerto de Talcahuano, llegando el agua marina hasta el centro cívico de la ciudad, e inundando la bóveda subterránea en que se guardaban los registros de papel con la información jurídica de las propiedades inmuebles de los habitantes de la jurisdicción de aquel Oficio Conservatorio. Según la información periodística, un veinte por ciento de la información registral fue afectada (una quinta parte), la que deberá ser reconstituida con la ayuda de los propietarios afectados y de todos aquellos que tengan intereses resguardados en las inscripciones destruidas, como los son, por ejemplo, las instituciones bancarias (las inscripciones de hipotecas y gravámenes, prohibiciones de venta, embargos, etc.).


El Conservador de Bienes Raíces es un ministro de fe que tiene a su cargo los registros de Propiedad, de Hipotecas y Prohibiciones, que no recibe financiamiento estatal, si no que que se autofinancia con el cobro de honorarios profesionales por cada actuación que efectúe: inscripciones, copias y certificados de las inscripciones. Su existencia en Chile data desde el año 1857, cuando se reglamentó su función según lo disponía el artículo 695 del Código Civil, norma actualmente vigente, con algunas modificaciones posteriores. El modo de registrar sólo ha cambiado en el uso de las tecnologías de cada época: pluma y tinta, máquinas de escribir mecánicas y más tarde electrónicas, finalmente softwares de proceso de texto en computadoras (en donde es factible económicamente su adquisición para el funcionario, también denominado Conservador de Bienes Raíces), pero, finalmente, la inscripción siempre se registra en el soporte del papel. Sabido es que el papel no soporta el calor o las llamas de un fuego, la humedad o, como lo ocurrido en Talcahuano, la destrucción provocada por una inundación. El papel también es vulnerable a las acciones malintencionadas, como es el robo o daño premeditado e intencional a las hojas de un registro.

Los conservadores de bienes raíces, ante las presiones ejercidas aún desde el nivel gubernamental, han tratado de mejorar y modernizar el servicio, incorporando nuevas tecnologías, como páginas Web con acceso a limitadas bases de datos de sus registros, modernidad a la que no todos aquellos ministros de fe pueden aspirar, ya que aquellos que tienen sus oficios en pequeñas localidades del país no tienen los ingresos necesarios para hacer inversiones de alto costo, teniendo aún que arrendar los locales en los que funciona su oficina.

Por todo lo anterior, es necesario crear un nuevo sistema de registro de la propiedad inmobiliaria, a la que se tenga acceso desde cualquier punto del país sin tener que acudir a una determinada o puntual oficina (la competente a la jurisdicción) para requerir la inscripción o solicitar copias y certificados, y que abarate los altos costos que existen en la actualidad. Una idea que viene a mi mente es utilizar un sistema semejante al actual del Registro Nacional de Vehículos Motorizados. Antes de explicarla, haré una pequeña reseña. Antiguamente, desde el año 1963 y hasta 1984, eran los propios Conservadores de Bienes Raíces quienes inscribían los vehículos de ese tipo (artículo 40 de la Ley Nº15.231). Un vehículo nuevo recibía un nuevo número de inscripción y las posteriores transferencias se anotaban al margen de la misma. Cuando se acababa el espacio para hacer anotaciones se debía "abrir" un Apéndice, agregando más hojas de papel al final del Registro (libro), para continuar haciendo anotaciones referente a ese vehículo.

En el año 1984, la Ley Nº 18.287 suprimió el viejo sistema de registro de vehículos motorizados, y la Nº 18.290 estableció uno nuevo, señalando que sería el Registro Civil e Identificación quien llevaría este Registro en una base de datos por propietario y patente del vehículo (se puede leer un "Informe en Derecho", haciendo click en el link 1, al final de este post). Esa única y perpetua inscripción para cada vehículo, es en la que se deja constancia de la venta a un nuevo propietario o se registra la constancia de la constitución de una prenda y prohibiciones de vender.

Ésta es mi idea particular: Crear un Registro Nacional de la Propiedad Inmobiliaria, quizás a cargo de un "Departamento" del Registro Civil e Identificación, basado en una única inscripción, actualizable como la de la placa patente del Registro Nacional de Vehículos Motorizados, cuya única "inscripción" nacional sea la del número del rol de avalúo fiscal, en una base de datos informática. Cada inmueble del país tiene, para los efectos del pago de contribuciones, un número de rol que lo identifica, por lo cual no sería necesario idear otro tipo de identificación. Los datos asociados al rol de avalúo fiscal serían: la cadena de propietarios sucesivos, las subdivisiones del rol (venta de parte de un inmueble) o de la copropiedad inmobiliaria - los departamentos de un edificio o de un condominio -) las respectivas anotaciones de gravámenes, prohibiciones y otras "subinscripciones" pertinentes. En línea, en cualquier "Departamento de la Propiedad Inmobiliaria" del Registro Civil del país, se podrían solicitar certificados de dominio vigente y de gravámenes y prohibiciones más baratos y expeditos.

Las actuales tecnologías de manejo, almacenamiento y consulta de datos permitirían resguardar y proporcionar información de manera rápida y segura, dejando en el pasado la utilización de cientos de metros lineales ocupados por gruesos tomos de registros de papel, que cada día siguen aumentando y ocupando más espacio físico en bóvedas inadecuadas y poco seguras.


Link 1, Revista de Derecho (Valdivia), diciembre 1991, volumen II Nº 1-2, pág. 115-123

sábado, 6 de marzo de 2010

Si nuestras políticas sociales (y familiares) fueran de prevención y no de sólo reacción (tardía)...

La experiencia de vida de personas a las que la sociedad considera viejos nos dan, una y otra vez, cátedra y a la que deberíamos tomar de una vez por todas en serio. En ciertos ámbitos religiosos, desde hace décadas, se predica la prevención y la preparación para las catástrofes al interior de las familias, y no sólo referidas a aquellas que dicen relación con las fuerzas de la naturaleza, si no que a todas las que provocan consecuencias inmediatas, tales como la enfermedad o pérdida de la persona que da sustento financiero al hogar o al sufrimiento tras la cesantía o término de la fuente laboral.

Compañeros de mi trabajo me trataron de alarmista cuando en el año 2007 compartí con ellos la información de un folleto que apareció en el interior de una revista mensual de la Iglesia cristiana, de la que soy miembro desde hace más de 25 años. Los hechos recientemente acaecidos en el centro-sur de Chile han manifestado la potente veracidad de la expresión: "Si estáis preparados, no temeréis...".

Un breve análisis de la información que aparece en aquel folleto me hace pensar ¡cuán diferente sería la situación de muchísima gente, ante la emergencia que está viviendo Chile en estos momentos! Si esta educación para la preparación y prevención fuera una política no sólo para los miembros de determinada Iglesia, si no que una política de Estado, en un país que ha sido, es y será atacado por la naturaleza y otros desastres. Si no fuera una política de Estado, al menos que una gran cantidad de familias pudieran estar preparadas para estos trágicos eventos, no pasando a engrosar las legiones de ciudadanos esperando un poco de agua, un poco de comida, abrigo y cobijo, en la inmediatez de los acontecimientos.


Los miembros de mi Iglesia de la zona siniestrada, y que hicieron caso al consejo de estar prevenidos, al menos no han tenido el terror a la inmediata falta de comida ni agua, pero sí al actuar desenfrenado de quienes pudiendo haber estado preparados no conocían de este modo de prevención y que , ante las circunstancias, recurrieron al pillaje, codo a codo con delincuentes que sustrayeron no sólo alimentos.

Si la una inmensa cantidad de familias pudieran estar preparadas para un desastre, el gobierno de turno sólo debería dedicarse a socorrer a los más urgentemente desamparados y a mantener el orden y la seguridad, sin la extrema carga de tener que llevar ayuda de todo tipo, transportándola desde lejanas zonas hacia los sitios siniestrados. Hay que aprender que, en materia de seguridad a la ciudadanía, son las propias familias las que primariamente deben estar autosatisfechas para sus necesidades básicas, en espera de la ayuda que el gobierno pueda hacer llegar más tarde. En cuanto a esto último, el ente que deba reaccionar con ayuda a la población no puede tener sólo un gran almacén centralizado en la capital nacional, si no que debe poseer una adecuada distribución de recursos de todo tipo en el resto del país. El viejo dicho de "no tener todos los huevos en una sola canasta", es muy sabio también.

jueves, 4 de marzo de 2010

Sabio es reutilizar lo que ya no está de moda

Viene a mi memoria el recuerdo de una revista de historietas de los años setenta. Su nombre ya no está presente, pero la historia que contaba a través de sus coloreados dibujos es aplicable a las realidades de nuestra actualidad, en un mundo tan adicto a las nuevas tecnologías y modas, abandonando las eficaces del pasado, que podrían sólo ser actualizadas. El relato de aquella revista, que recuerdo en estos momentos de desgracia en Chile, se refería a un ataque por alienígenas extraterrestres. Sus tecnologías dejaban rápidamente fuera de combate a las fuerzas armadas del planeta Tierra, las que quedaban totalmente inoperantes ante un boqueo a las comunicaciones electromagnéticas y de los comandos electrónicos de los misiles y otras modernísimas armas de los terrícolas. Los pocos platos voladores que devastaban el mundo no tenían oposición alguna de los seres humanos, hasta que a alguien con inteligencia suficiente se le ocurrió atacarlos con una vieja tecnología: la utilización de cañones de viejas fortalezas del siglo XVI y XVII, con pólvora y proyectiles esféricos a la usanza del tiempo de los piratas y de los ejércitos imperiales de aquellas épocas, ante las cuales los extraterrestres no pudieron hacer nada, siendo las astronaves destruidas. Una historia fantástica e irreal, pero de la que puedo extraer algunas enseñanzas y paralelismos.

El terremoto que afectó, en la madrugada del sábado 27 de febrero pasado, a una vasta extensión de territorio chileno aparentemente dejó interrumpidas las comunicaciones de organismos públicos de carácter estratégico con el gobierno central, provocando errores de todo tipo en la toma de decisiones de quienes tenían responsabilidades ejecutivas. La adopción desde hace casi una década, por parte de esos organismos, de "modernos" y más económicos sistemas de transmisión de datos mostró su fragilidad ante la interrupción del suministro de la energía eléctrica en una inmensa porción de territorio chileno. Los viejos sistemas de comunicación radial, con un respaldo de generadores eléctricos, para el evento de fallar el servicio de alimentación externo, habían sido mayormente abandonados, reemplazados por tecnología que economizaba también en la utilización de personas. Lo que no falló, pese a la natural pero breve interrupción, por la caída del sistema eléctrico "interconectado central", fueron las transmisiones radiales de radioemisoras privadas que poseían equipos electrógenos autónomos. Aquellas radioemisoras dieron a conocer las noticias a la población antes de que el gobierno del país pudiera tener el poder de la comunicación oficial.

El paralelismo con la historia contada la refiero también al hecho de la pérdida paulatina de los "antiguos" valores morales (a los que ciertos sectores ciudadanos llaman "anticuados"), reemplazados por el pensamiento "moderno" y el egoísmo o egocentrismo. Una mujer de la devastada ciudad de Concepción, sorprendida en el robo de combustible en una estación proveedora, expresó que ella no era partícipe de señalar que aquello fuera un delito, ya que necesitaba de aquel suministro.
Sin temor a la autoridad, este saqueador tuvo que ser amedrentado drásticamente por el policía

Un pariente mío prefirió huir de la zona del desastre, no por temor a la expresión geológica de la naturaleza si no que a las personas, que se habían convertido en gente salvaje y sin valores. Pudo presenciar a gente "decente" de su vecindario que pasaba corriendo por la calle frente a su hogar con productos obtenidos del saqueo a un gran supermercado, y a otros que le proponían directamente efectuar la misma acción, utilizando el vehículo de este pariente. El día domingo, en la reunión de su Iglesia, mi pariente, no de manera directa, se atrevió a preguntar a algunas personas reconocidas como "devotas" si habían ido a aquel supermercado el día anterior. La respuesta de algunas de aquellas "espirituales" personas le provocaron a mi pariente lo que se llama 'vergüenza ajena'...

Creo que este desastre hará retomar la utilización de "antiguas" pero actualizadas tecnologías de comunicación, para eventos de emergencia, modernizará el procedimiento y el flujo de la información, que permitan a las autoridades competentes de este país responder adecuadamente ante las calamidades que frecuentemente nos ponen a prueba. Ésto puede ser en muy corto plazo. En lo que no tengo mayores esperanzas de pronta mejoría es el que cierta porción del pueblo chileno, la de los aprovechadores y abusadores, pueda "reconvertirse" o reincorporar plenamente a su vida los "anticuados" valores humanos tales como la honradez, la solidaridad, y el trabajo decente.

martes, 2 de marzo de 2010

El terremoto del Bicentenario y el final del mandato de una gobernante popular

Cuando faltaban menos de 15 días para el cambio de mando en el gobierno de la República, y en el año del bicentenario, a las 3:34 horas del sábado 27 de febrero, un terremoto de 8,8 grados Richter cuyo epicentro se ubicó en las cercanías de Cobquecura (kofke: pan; cura: piedra), en la costa de la Región del Bio Bio, despertó de su sueño a unos 8 millones de chilenos y cambió nuestra realidad. Centenares de personas mueren, la mayoría aplastadas por los derrumbes o atrapadas y arrastradas por los sucesivos tsunamis, aunque muchos fallecen también a causa de paros cardíacos, por el miedo o por la huída ante falsas alarmas de nuevos tsunamis.

Las horas transcurrían, la noche se perpetuaba sin la luz artificial y la nublada madrugada tardaba demasiado en llegar con la ansiada luz del día. En la oscuridad las únicas radioemisoras que se captaban en los receptores con baterías o pilas eran estaciones de la capital chilena, con repetición satelital, las que sólo transmitían básicas letras de reguetón, lo que culminó después de una media hora con la aparición de la voz de un locutor de origen brasileño que realizó las primeras transmisiones anunciando un terremoto que afectaba a una gran sección del territorio chileno. La radio Pudahuel de Santiago fue la que acompañó a muchos chilenos que comenzaron a llamar a su teléfono. Alrededor de las 4 AM se agrega al panel del locutorio la reconocida voz del locutor Pablo Aguilera, que con su profesionalismo acompañó a quienes se apegaron a esa improvisada transmisión. Nuevos temblores acompañaron todo el día sábado; sin electricidad ni comunicaciones telefónicas.

En Temuco, Radio Bio Bio comenzó a transmitir con un equipo electrógeno en sus estudios de calle Bulnes y con otro en su planta transmisora del Cerro Ñielol. La audiencia creció más y más, solidarizando con la radioemisora que, tras muchas horas de transmisión, agotaba el combustible de sus generadores eléctricos. La donación de gasolina y petróleo diesel permitió que siguiera conectando a miles de personas, mientras una seguidilla de réplicas del terremoto continuaba.

Las horas transcurrieron y la información de los periodistas radiales comenzó a llegar antes que la de los organismos del gobierno central del país. Nos enteramos de lo que ocurría en la Región del Maule y de lo horroroso ocurrido en la zona de las ciudades de Concepción y Talcahuano, y de las localidades de la costa, barridas por un tsunami cuya probabilidad había sido descartada por las autoridades de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (ONEMI), en una costumbre enfermiza de minimizar todo, no decir la verdad y declarando que "todo está bajo control" (como si las declaraciones de su locuaz directora fueran ley para la naturaleza), ocasionando, ya con ésta tres tristes errores, - antes, el terremoto de Aysén, luego la erupción del volcán Chaitén- y ahora la muerte de chilenos que no alcanzaron a ser avisados para que huyeran a lugares más elevados de la costa.

El lento, míope y brutal centralismo de la autoridad santiaguina no dimensionaba la realidad, que ya millones de personas conocían a través de las comunicaciones del periodismo radial y de los auditores que vivían en las regiones afectadas. La tardanza en reaccionar y la falta de energía de la autoridad civil - reticente a ordenar la utilización de fuerzas militares - comenzaron a causar estragos entre la población, lo que ya es conocido por las imágenes que recorrieron y siguen dando vuelta al globo terráqueo.

Triste final para el mandato dado a la presidenta Michelle Bachellet (una mujer capaz), quien rodeada de asesores políticos y funcionarios de baja idoneidad no pudo ver la realidad ni, nuevamente, hizo caso a su percepción femenina (la vez anterior, "algo le decía" que no debía dar el inicio al publicitado Transantiago, pero de igual manera le aconsejaron hacerlo). Triste inicio para el gobierno del presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, que deberá reformular proyectos y dedicar gran parte de su período a la reconstrucción de Chile.

Algo bueno puede salir de todo este mal. La reconstrucción será una oportunidad de desarrollo y crecimiento que, ojalá, no sea despediciada en una lucha contra una despreciable actitud de oponerse por el sólo oponerse a nuevas formas de gobernar. En la pasada campaña presidencial un candidato se burló del actual presidente electo, expresando que Chile no era una empresa... CHILE SÍ ES UNA EMPRESA, a la que, mediante una conducción de excelencia, hay que desarrollar, hacerla crecer, aumentar sus utilidades, y que pague buenos dividendos a todos sus socios accionistas: el pueblo.

Se necesita gente idónea y no a personas que amen más a su partido político o a su coalición, que a su propio país. Se requiere a personas que vean más allá de Santiago, que observen que Chile se extiende miles de kilómetros hacia el norte y sur; se requiere la eliminación del brutal centralismo que minimiza las necesidades de las regiones chilenas, y finalmente, que reformule a la ONEMI. Este organismo debiera convertirse desde una oficina reaccionaria hacia un ente proactivo. Chile es y será un país sísmico y volcánico, por lo que la población chilena debiera ser constantemente instruida en cuanto a las precauciones y prevenciones, que no la deje a merced de la naturaleza, como a niños extraviados. La mayoría de los chilenos debieran estar acostumbrados a tener un pequeño y permanente almacenamiento familiar de alimentos y otros elementos de emergencia, para que ante circunstancias extremas, como las recientemente acontecidas, no seamos una gigantesca carga para el gobernante de turno, y tengamos que esperar una lenta reacción de las entidades respectivas. ¿No hubiera sido distinto que los miles de afectados hubieran tenido almacenadas en sus hogares - para casos de emergencia - unas pocas decenas de litros de agua potable, unos pocos kilos de arroz, harina, azúcar, un paquete de velas y fósforos, una linterna con pilas cargadas, etc., ahorrándonos las horribles escenas que hemos tenido que presenciar directamenmte o a través de la televisión?

Terremoto Bicentenario

sábado, 13 de febrero de 2010

¿Estación Púa, PUA o Puüya?


"Puesto Urrutia Albarracín", "Paradero Urrutia Albarracín"; "Púa", "Pua", etc... Se ha especulado bastante acerca del origen del nombre de esta sureña estación ferroviaria, desde la que nacían los ramales hacia Lonquimay (en la cordillera de Los Andes, Provincia de Malleco) y hacia Traiguén (al Oeste). Hay quienes señalan que, con justa razón, no puede estar su origen en el apellido de los empresarios que allí tenían las bodegas de acopio de materiales para la construcción de la vía férrea en el siglo XIX, ya que la sociedad era "Albarracín y Urrutia" y no "Urrutia y Albarracín".

Bueno, para continuar la polémica y agregar más leña al fuego, he hallado en una antigua revista "En Viaje" (1938), ordenadas en orden geográfico, de Norte a Sur, una nomenclatura de las estaciones ferroviarias de Chile, en la que aparece mencionada cada una con una breve descripción histórica en varias de ellas. Ubiqué Pua, cuyo nombre es descrito como de origen mapuche: "Puüya".

El autor del blog, en el centenario edificiode la estación

Detalle de la plataforma de piedra en que está el edificio de madera

En mapuzugun, "puya" es el nombre que se le da a una planta silvestre, conocida también como "chagual". El prefijo "pu", en mapuzugun, significa muchos o abundante, o sea, y finalizando este tema, Puüya (o castellanizado, Pua) significaría un lugar con abundancia de puya, o con mucho chagual.

¿Se ve chagual en la zona, o la información que entregó la revista En Viaje no fue certera?

Puya chilensis o "chagual" (florecida)

Fotografía que capté el 14 febrero 2010, en Pua, lado vía férrea

viernes, 5 de febrero de 2010

Crear, crear, crear

Es edificante y placentero el crear y organizar. Es denigrante el destruir y desorganizar.
El diccionario de la lengua española "Espasa-Calpe" define, entre otros significados, al verbo crear como "Realizar algo partiendo de las propias capacidades", o "Idear, construir". Yo no creo en eso de "crear o producir desde la nada", pues para producir un producto que no existe, ya están los elementos básicos o materiales "sin organizar" o materia prima. "La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma" declara la "Ley de la conservación de la materia", principio enunciado por el científico francés Antoine Laurent Lavoisier (1743-1794). Aún las ideas de algo no tangible están conformadas por elementos que ya están presentes, que han quedado "archivadas" en nuestra memoria y listas para aparecer cuando creamos.

Una frase atribuida al poeta cubano José Martí implica este deseo intrínseco del ser humano de crear: "Un hombre, para ser completo, ha de plantar un arbol, tener un hijo y escribir un libro". Si así fuera, yo estaría casi completo: he plantado, he tenido hijos y estoy escribiendo un libro. Pero me doy cuenta que eso no es todo, pues entre cada uno de esos pasos de la vida hay una infinidad de oportunidades de crear y organizar. ¿No será que uno de los propósitos de la vida humana es crear y experimentar la organización, y que la falta de creación (no de creatividad) es lo que conduce a la degradación y destrucción?

Mi hija mayor me envió un email con un link a un mensaje en vídeo que se haya en YouTube. Las palabras de ese mensaje tocaron profundamente mi corazón y las acepto como absolutamente verdaderas, y las comparto con ustedes.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Recuerdos ferroviarios de mi padre

En el año 1977, nos fuimos de Temuco con rumbo a la ciudad de Osorno. Mi padre había sido trasladado a aquella ciudad, pues había sido ascendido a Inspector de Tracción de la Tercera Zona de la Empresa de Ferrocarriles del Estado de Chile. Recuerdo que él tenía una oficina en la Estación de Ferrocarriles de aquella ciudad (Osorno era su ciudad natal) y tenía que concurrir a los accidentes ocurridos en la vía y supervisar variadas actividades. Más tarde, en el mes de septiembre del año 1978, él recibe el cargo de Jefe de la Casa de Máquinas en la misma ciudad, y su oficina estaba en la altura de un segundo piso de aquella inmensa construcción ubicada en el barrio Ovejería. Su oficina era oscura y se accedía por una empinada escalera de madera. Mi memoria guarda la imagen de unas grandes máquinas de escribir, denominadas "planilleras". Nuestra casa habitación, perteneciente a Ferrocarriles, era la primera de la cuadra, y su patio colindaba con el inmenso terreno de la Casa de Máquinas, sólo separados por una alta muralla de ladrillo. Desde la altura de aquella pared me entretenía observando las maniobra de guardar y sacar las máquinas que allí se alojaban. Una pequeña locomotora, conocida coma "La Choca", se encargaba de efectuar esas maniobras, "subiendo" las locomotoras a un transportador con tracción eléctrica, que se movía en línea recta, ya que aquella Casa de Máquinas no tenía la típica "tornamesa" con tracción humana.

Buscando entre las cosas que dejó mi padre tras su fallecimiento, en enero del año 2009, hallé un instrumento metálico y junto a él una hoja de papel, con la típica caligrafía de mi papá, con una descripción de las partes de aquella pieza metálica. Desconozco el nombre técnico, pero deduzco que se trata de una especie de plantilla para verificar el estado del perfil de las ruedas de los trenes. Tendré que averiguar con viejos ferroviarios cómo se llama.

ACTUALIZACIÓN (11-MARZO 2011): Gracias a la publicación de Italo Martínez Rival, en su Blog "Vida de Trenes", he podido enterarme que este instrumento se llama "Calibre". Fotografías y descripción técnica se pueden ver en el post respectivo, haciendo clic aquí.


martes, 15 de diciembre de 2009

Recorriendo el pasado

El martes 8 de diciembre reciente viajé en el tren de la 9:30 horas hacia la estación ferroviaria de Pua. Mi intención era fotografiar al "Tren de la Araucanía", con su locomotora a vapor, a su paso por el centenario puente Quino, al Norte de aquella estación. Una hora y diez minutos de viaje me separó de la agobiante "civilización" y me llevó a disfrutar de una época en la que mi bisabuelo trabajaba en su oficio técnico de albañil, en la ruta ferroviaria que penetraba en Araucanía. Una vez que descendí del "Regional", me encaminé directamente al encuentro con el puente El Salto y más allá con el Quino.

TLD 503 en Pua

Ambos puentes tienen placas identificatorias del fabricante "Schneider & Cie", de Creusot, Francia y son del año 1893. Aunque, como todos los grandes puentes de la red ferroviaria que fueron reforzados en la década de los años 1920 (con variados métodos: más pilares, arcos, escuadras, tirantes, etc.), la estructura principal es la misma que fue instalada hace más de cien años y que han resistido temblores y terremotos y el inexorable pasar del húmedo tiempo del sur chileno. Un vistazo a la albañilería de aquella época me provoca asombro y admiración, por su calidad. Gran molestia, y hasta rabia, me produce el observar cómo gente descriteriada y malvada ha derribado muchas de las piedras de coronación que le daban un toque de arte y belleza a aquellas imponentes estructuras. No sólo lo he visto allí, si no que en varios viaductos ferroviarios que he visitado en el transcurso del tiempo.

Placa en el Quino

Antes de llegar a la mitad del viaducto que cruza la quebrada sobre el río Quino, el claxon de un tren que viene desde Victoria me sobresalta. Detengo mi caminar por los durmientes, miro hacia el Norte y la luz de los potentes focos del TLD que va hacia Temuco me hacen buscar urgentemente un lugar en donde ponerme. Me afirmo de la estructura, al borde del puente, apunto mi cámara y grabo la pasada del tren mientras todo el acero tiembla a mi alrededor, luego termino de cruzar esa elevada vía ¡con la adrenalina a tope!. Más tarde, la pasada del Tren de la Araucanía, rumbo a la ciudad de Victoria, marca el fin de mi espera en el Quino. Caminando por los durmientes, y venciendo el vértigo, regreso al acceso Sur del puente y bajo al fondo de la quebrada para fotografiarlo desde otra perspectiva.

Puente Quino

Regreso a la vía férrea y me encamino al El Salto. Éste se aprecia en mejor estado que el Quino; lo cruzo y busco un lugar desde el que pueda obtener imágenes del regreso por el lugar del Tren de la Araucanía. Escojo el sitio adecuado, instalo el trípode de mi cámara, luego me dedico a observarlo y tomo fotografías de aspectos que me parecen relevantes. De regreso al lugar escogido para filmar, me repongo del calor del día consumiendo abundante líquido; también me sirvo un par de plátanos y unos sandwiches. No hay que deshidratarse, ni menos pasar hambre...

Puente El Salto

A las 15:30 horas escucho desde el Sur el claxon característico de una gran locomotora Diesel y preparo en el trípode la cámara. Un minuto más tarde pasa rumbo al Norte un tren carguero por El Salto. Casi una hora más tarde se escucha el pito de la locomotora número 820 y filmo su pasada por el mismo puente. Mi meta está cumplida. Recojo mis cosas y me encamino hacia Pua. En eso recibo una llamada en mi teléfono celular. Un amigo que viaja con su familia en el tren turístico que acababa de pasar, me informa que el convoy se quedará en la estación Pua a la espera del Regional que viene desde Temuco, cruce que acontecerá en casi una hora más. Apuro mis pasos hacia Pua, en la aún calurosa tarde, llegando al lugar unos quince minutos después.

Pua: una de las interpretaciones acerca de su nombre

Unas fotos al Tren de la Araucanía detenido, otras a dos abandondas locomotoras a vapor y sus tenders, a una antigua casa y a la estación ferroviaria ocupan mi tiempo. La albañilería de la estación (inaugurada en el año 1891) me hace pensar que quizás las manos de mi bisabuelo estuvieron por allí, a sólo unos doce kilómetros de Victoria, en donde residía en aquella época.

Edificio Estación Pua

Antigua casa cerca de la Estación

La llegada del Regional desde Temuco y la partida hacia aquella ciudad capital del Tren de la Araucanía son captadas por mi cámara. A las 18:24 horas llega el Regional desde Victoria y lo abordo. Nos detenemos unos cortos momentos en Perquenco, Quillén, Lautaro, Lautaro centro, Pillanlelbún; una pasada sin detención en Cajón y finalmente la gran urbe de Temuco. La tarjeta SD de mi cámara está llena y yo culmino cansado, pero satisfecho este día. ¡Me agradan tanto estos viajes al pasado!

En mi canal de YouTube es posible apreciar un video con parte de la experiencia que he relatado, al que titulé "Cazando trenes".

sábado, 21 de noviembre de 2009

Los hijos: el amor y el dolor

La desesperada búsqueda que hace una madre de su hija extraviada, aparentemente en Chile, me hace escribir este post.

Una ciudadana de la República de Paraguay, haciendo uso de los recursos que internet puede proveer, me contactó a través de mi blog sobre investigación genealógica e historia familiar, solicitándome pudiera ayudarla a encontrar a su pequeña hijita. Aunque mi trabajo es la búsqueda de ancestros, no he podido negarme a su pedido, ante el cruel sufrimiento emocional en la que esta madre se encuentra, al no tener noticias de su pequeña desde más de tres meses.

Mi modesta ayuda es poder publicar la petición de auxilio que ella hace a los ciudadanos chilenos, especialmente a aquellos que tengan residencia en la Región Metropolitana de Santiago, comuna de Buin, zona en la cual tendría residencia la familia del padre de la pequeña, quien la trajo a Chile (hace casi dos años) por motivos de vacaciones, a la comuna de Buin, población Gabriela Mistral.

La ausencia de otros familiares que pudieran ayudar a esta acongojada madre, ciudadana paraguaya, además de otras difíciles y tremendamente complejas circunstancias que le aquejan, le hacen imposible dejar a otros dos pequeños hijos en Paraguay, viajar a Chile y dedicarse a la desesperada búsqueda de su hijita.

La pequeña niña se llama
MARÍA ALEJANDRA DE LOURDES OJEDA ANTEBI



El padre de la pequeña, ciudadano chileno, tiene por nombre
JUAN CARLOS OJEDA ABARZÚA

Solicito a los internautas chilenos, en especial a los de la Región Metropolitana de Santiago a que, en la medida de sus posibilidades, puedan prestar cualquier tipo de ayuda que lleve al tener noticias de esta niña extraviada. Compartan o envíen este post a sus conocidos, amigos y familiares en la comuna de Buin, quizás alguien sepa de una pequeña niña paraguaya o que quizás tenga un acento o tono diferente en la manera de hablar de un niño o niña de nuestro país.

Invito a los Directores, profesoras o profesores, padres y apoderados de los diversos colegios y escuelas en Buin o en Santiago, o en cualquier lugar de Chile, y a sus pequeños hijos que pudieran tener a María Alejandra de Lourdes Ojeda Antebi como compañerita de curso, a que envíen un mensaje anónimo en este post.

Mensajes, con sugerencias, datos o pistas, pueden ser posteados de manera anónima en este mismo blog.

La madre desea saber que su hijita está bien y, si fuera posible, al menos lograr escuchar su voz a través de un teléfono, lo que daría un alivio a su inmenso dolor maternal.

La deseperación que embarga a la madre de la pequeña está traducida en un pedido de misericordia al buen corazón y solidaridad de los ciudadanos chilenos.

¡ Muchísimas gracias por su posible colaboración !