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martes, 28 de octubre de 2014

1907: noticias sobre el Ferrocarril Trasandino de Valdivia

Nuevamente el hojear digitalmente las viejas páginas del semanario porteño "Sucesos" me ha traido un sorpresivo hallazgo. Dos páginas del ejemplar número 247, de fecha 30 de mayo de 1907, muestran imágenes y un texto referentes al proceso de construcción de la vía del ferrocarril trasandino de Valdivia, que comenzaba en la estación Collilelfu, ubicada hoy en la localidad de Los Lagos. El proyecto, como lo expresa dicho semanario, era unir "el Ferrocarril del Sur (Argentina) que actualmente llega hasta Roca, con La Vega de Maipú ú otro punto cercano á San Martín de Los Andes, habrá un fácil tráfico vía Valdivia, Collilelfu, San Martín á Buenos Aires, para pasajeros y correspondencia durante todo el año". Además, se expresa: "La importancia de este trasandino que parte desde Collílelfu, cerca de Valdivia, y une este pueblo con San Martín de Los Andes, recorriendo 75 kilómetros de ferrocarril y 3 lagos, que son cruzados por vapores de la Compañía, fue debidamente reconocida por S. E. el Presidente D. Pedro Montt, en su reciente viaje al sur, en el que tuvo ocasión de visitar la empresa, llegando hasta el río Quinchilca."

Antigua imagen de la Estación San Martín (Riñihue), a orillas del Lago Riñihue

Finalmente, el trazado de este ferrocarril fue construido solamente hasta la "Estación San Martín", a orillas del lago Riñihue, en donde hoy existe el poblado del mismo nombre y es posible observar los restos y ruinas de aquel terminal ferroviario. Tal como ocurrió con otros proyectos de trasandinos del sur de Chile, como el de Los Ángeles a Argentina por Antuco, o el de Victoria a Neuquén por Lonquimay, el ferrocarril de trocha angosa a San Martín de los Andes quedó también inconcluso y sepultado en el tiempo.

Transcribo el texto informativo e imágenes aparecidas en Sucesos N° 247, aludidas al comienzo de este post.

“El Trasandino que construye la Compañía General San Martín es una importantísima obra, á más de ser el ferrocarril más económico en toda la región andina. Cualquier ferrocarril andino cuesta entre setenta y cinco mil a cien mil pesos el kilórnetro, pero el Trasandino San Martín solamente alcanza á $ 25,000 el kilómetro, pues hay solamente 600,000 metros cúbicos de tierra que remover en una extensión de 75 kilómetros.

La altura mayor en todo el trayecto del trasandino es de 650 metros sobre el mar, motivo porque es traficable durante todo el año, aún en lo más crudo del invierno. Una vez unido el Ferrocarril del Sur (Argentina) que actualmente llega hasta Roca, con La Vega de Maipú ú otro punto cercano á San Martín de Los Andes, habrá un fácil tráfico vía Valdivia, Collilelfu, San Martín á Buenos Aires, para pasajeros y correspondencia durante todo el año.



Según se sabe del mismo señor gobernador del Neuquén, señor Eduardo Elodi, pende del Congreso argentino el proyecto de unión indicado, y se puede considerar casi un hecho. Y es fácil ver lo transcendental de esto una vez que la realidad haya venido á satisfacer tales propósitos. Por lo pronto abrirá el Trasandino San Martín un intercambio comercial entre la rica región del Neuquén y la provincia de Valdivia. La salida de los productos agrícolas y ganaderos del Neuquén al Pacífico, forzosamente tendrá que ir vía Valdivia, y contribuirá á incrementar la importancia de este centro comercial. Valdivia, por su propio interés, debe apoyar á la empresa y darle toda clase de facilidades posibles".




"La importancia de este trasandino que parte desde Collílelfu, cerca de Valdivia, y une este pueblo con San Martín de Los Andes, recorriendo 75 kilómetros de ferrocarril y 3 lagos, que son cruzados por vapores de la Compañía, fue debidamente reconocida por S. E. el Presidente D. Pedro Montt, en su reciente viaje al sur, en el que tuvo ocasión de visitar la empresa, llegando hasta el río Quinchilca. S. E. prometió su apoyo á la empresa, lo que es del dominio público. El primer fruto de esta promesa es, que en breve se devolverán á la Compañía General San Martín los derechos pagados por la importación de los puentes y demás materiales que se han usado para la construcción  de la vía. Las diversas vistas que acompañamos represen tan la parte del trasandino entre Collílelfu y Pololeo. Como todas las grandes vías de nuestros caminos cordilleranos, esta región que cruzará el nuevo trasandino es tan hermosa como pueden serlo las más bellas comarcas del mundo. Y no hay exageración en decirlo, pues ha sido declarado numerosas veces en correspondencias que han aparecido en la prensa del extranjero".




"El mismo Alberto Malsch en su bullado libro, en el cual tantas críticas desagradables hace de lo que le pareció mal en nuestro país, deja constancia con frases entusiastas de la impresión maravillosa que ofrecen los valles y montañas de la cordillera del sur de Chile. Compara los paisajes andinos con los que ofrece la Suiza. Ya es algo; pero escritores mas imparciales que él, aseveran que los renombrados cuadros naturales de la montañosa y nevada república helvética quedan relegados á segundo término ante la grandeza incomparable que la tierra ofrece al viajero en medio de la gigantesca vértebra del continente americano” .

viernes, 23 de enero de 2009

De Temuco voy a Valdivia...

Este viaje era necesario hacerlo y estaba pendiente. Valdivia, la ciudad de los ríos, me recibió el viernes 16 de enero pasado, el último día hábil dentro del período de dos semanas de mis vacaciones. El bus salió puntual desde el terminal de buses de la empresa JAC en Temuco, a las 7:10 AM. Hizo paradas en las localidades de Gorbea, Loncoche, Lanco y San José de la Mariquina, para llegar a la fluvial ciudad de Valdivia cerca de las 11 de la mañana.

Llegando al sector céntrico de Valdivia

Ya había impreso un pequeño plano de aquella ciudad, mostrando el sector del terminal de buses y de la zona comercial. Me interesaba, más que nada, ubicar la oficina del Conservador de Bienes Raíces, en cuyo archivo deberían estar los primitivos títulos referentes a inmuebles que le fueron concedidos por el Fisco de Chile a mi bisabuelo en la zona de Gorbea y que posteriormente fueron reinscritos en el Registro de Propiedad de Pitrufquén, cuando se creó la Notaría y Conservador de Bienes Raíces en aquella localidad, en el año 1911. Rápidamente, por la hora, caminé al encuentro con la calle Arauco, ubicada de manera perpendicular a la calle en la que se halla el terminal de buses. Comenzaba a caer una finísima lluvia, la que se mantuvo persistentemente durante toda la jornada. Caminé hasta que encontré la numeración correspondiente al local del Conservador de Bienes Raíces e hice ingreso a aquella oficina.

El local del Conservador de Bienes Raíces y Archivero de Valdivia, en calle Arauco n° 440

Tenía en mente el buscar en los índices de protocolo y del Conservador posibles contratos e inscripciones en los que aparecieran mi bisabuelo Acuña, mi abuelo o tíos abuelos, y finalmente solicitar copias de los antecedentes primitivos que ya poseía sobre la hijuela de 80 hectáreas en la Colonia Nuevo Transvaal, y de sitios en el pueblo de Gorbea. La revisión de índices no arrojó más resultados, por lo que solicité fotocopias de una escritura pública de Concesión y de inscripciones en el Registro de Propiedad. Los documentos me serían entregados a las cinco de la tarde, por lo que me dediqué a recorrer la costanera y tomar algunas imágenes fotográficas de esa antigua ciudad, la que ahora, convertida en la capital de la nueva Región de los Ríos, también cuenta con edificios más modernos.

El mercado fluvial, con sus productos de origen marítimo, fue mi primer destino. Los caracterísiticos lobos marinos en espera de los desechos que son eliminados desde las pescaderías son un espectáculo aparte, además de las innumerables aves que también se disputan los trozos de pescado: gaviotas, gaviotines, cormoranes.

La caminata me transportó por el sector en el que se ofrecen tours por el río, de distintos precios dependiendo de la clase de servicio y categoría de las motonaves.

En el caminar que me alejó de la costanera, hallé el lugar en que estuvo la casa en la que nació Fray Camilo Henríquez, el creador del primer periódico nacional, sitio ocupado hoy por un juzgado. A unos pocos metros de allí está otro de los torreones que conformaban el primitivo sistema de defensa amurallado de la colonial ciudad de Valdivia.

Bajo la persistente llovizna me encaminé hacia la plaza de armas, para ir a almorzar a un buen restaurante que he visitado en varias oportunidades y que conocí hace dos años con mi hermano. Después de haber degustado la colación, me dirigí hacia el nuevo centro comercial que posee la ciudad, el que es una repetición de todos los llamados "mall" que existen en el país. Allí "hice tiempo" y me refugié de la lluvia, hasta que ésta amainó.

Una vista desde el segundo nivel del mall de Valdivia

Entonces salí al aire libre y me encaminé hacia la oficina del Conservador de Bienes Raíces, siendo casi las cinco de la tarde. Retiré mis documentos y comencé mi regreso hacia el terminal de buses. La lluvia continuó, pero aquello no fue obstáculo para lograr mi objetivo de recopilar más antecedentes sobre mis ancestros. El resto del tiempo lo pasé en el interior del terminal de buses, desde el que a las seis de la tarde emprendí mi regreso a mis tierras, en Araucanía.