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jueves, 9 de abril de 2009

La cantera de Metrenco: algo de su historia

Suicidios, accidentes y otros hechos son asociados a la existencia de la denominada Cantera de Metrenco, ubicada a unos tres kilómetros al Sur de Padre las Casas, en la comuna del mismo nombre, y a unos ocho desde Temuco, en la misma dirección cardinal.

La literatura que conozco hace referencia por primera vez de aquel sitio en el libro "Diez años en Araucanía 1889-1899", cuando el joven ingeniero belga Gustave Verniory señala que la vía férrea en construcción, desde Temuco a Pitrufquén, debía pasar por el extremadamente duro terreno de Quinquer, como se denominaba al sector antes de ser renombrado. Mucha pólvora y dinamita debió utilizarse para aplanar el lugar, e incluso debió excavarse un túnel de doscientos metros en la roca viva para cumplir con el trazado diseñado por los ingenieros. En uno de los pozos construidos para el efecto de dinamitar y producir el desprendimiento de toneladas de roca, ocurrió un lamentable accidente laboral. Un obrero que encendió la mecha de una carga explosiva al interior de un foso murió destrozado por la explosión, al caer al fondo tras cortarse la cuerda por la que subía a la superficie. Posiblemente la caída lo dejó inconsciente y no pudo apagar o quitar la mecha, lo que le hubiera permito sobrevivir.

La durísima tarea de allanar el sector demoró muchos meses, lo que hizo pensar a Verniory en modificar el trazado ferroviario, unos metros más hacia el Este. Una vista áerea (con GoogleEarth) muestra que la vía férrea efectivamente se desvía hacia el Este en una larga curva que "rodea" a la hoy conocida Cantera de Metrenco.

Los estudios científicos señalan que el afloramiento de la roca, manifestado en aquel peñón, es del "tipo andesítico y basáltico afaníticas, grises oscuras, algo negruzcas", o sea de características volcánicas: "andesita: roca volcánica compuesta de andesina, propia de la Cordillera de Los Andes"; "afanítico: microcristalino". Se piensa que un ciclo eruptivo pre miocénico habría generado aquel tipo de cerro de roca, o sea, hacen más de 25.000.000 de años atrás.
Acceso a la cantera, desde el lado de la vía férrea

Hacia principios de los años 1900, de aquella cantera se extraía piedra para el adoquinado de las principales calles de la ciudad de Temuco, vestigios que aún se pueden observar, por ejemplo, en el tramo de Avenida Balmaceda que pasa por el frente del Cementerio General de Temuco y en algunas calles perpendiculares aquella, en el mismo sector.

En el año 1958, un destacado ciudadano alemán e importante comerciante, industrial e inversionista de la ciudad de Concepción, don Julio Plesch Asmus, regularizó la posesión de aquellos terrenos comprando un retazo de casi cinco hectáreas a la Comunidad Rapimán, en la que se encontraba la cantera. En aquella época el señor Plesch llevaba extrayendo piedra por más de veinte años, mediante varias concesiones de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado, instalando una gran faena en el mismo lugar, con una planta de chancado en la que producía balasto para las vías férreas, siendo el administrador de aquella industria el ingeniero civil industrial don Carlos Hepp Klapp.

Antiguo anuncio publicitario de la firma de don Julio Plesch

En el año 1968 el señor Plesch inscribe la manifestación minera y la pertenencia minera en el Registro de Minas del Conservador de Bienes Raíces de Temuco, señalando haber decubierto "un yacimiento de oro, fierro, rocas y otras pastas, siendo la roca el material que contiene los metales antes anotados.- El punto de hallazgo se encuentra a unos doscientos metros al Oeste de la línea del Ferrocarril y a unos veinticinco metros al Este del antiguo Camino Público a Temuco.-".

Al descontinuarse el contrato con la Empresa de Ferrocarriles del Estado, la planta paralizó sus faenas, siendo explotada más tarde por otras empresas, como por ejemplo "Gender Limitada".

Al fallecer el señor Julio Plesch Asmus, sus descendientes inscribieron los terrenos a su favor. Actualmente los terrenos que ocupa aquella gran excavación se encuentran en la ex comunidad mapuche que encabezó el cacique Antonio Rapimán, en el lugar Licanco, y se identifica como Hijuela número 112 en la división que hizo el Instituto de Desarrolo Agropecuario de aquella ex comunidad.

martes, 2 de diciembre de 2008

Sector Quinquer, hoy Licanco y Metrenco.

Siguiendo con mi reconocimiento de los lugares en los que, bajo de la dirección del joven ingeniero belga Gustave Verniory, se efectuaron las obras de construcción de la vía férrea entre Temuco y Pitrufquén, entre los meses de agosto del año 1895 y octubre de 1898, he visitado el tramo de vía férrea que hay entre un viaducto ubicado en el sector Licanco Grande hasta la Estación Metrenco.
Viaducto en el sector Licanco Grande

Aunque he leído y vuelvo a leer las páginas del libro "Diez años Araucanía 1889-1899", no logro interpretar la información que Gustave Verniory señala en su bitácora. Sus indicaciones no concuerdan con la topografía actual, o ¿será que se equivocó al mencionar la toponimia?. En el mes de julio del año 1895, refiriéndose al proyecto del trazado ferroviario más allá del río Cautín, en Temuco, el ingeniero belga señala: "Hasta el río Boroa, donde deberá construirse un puente muy grande de albañilería, los terraplenes no serán muy complicados, pero al otro lado las dificultades van a comenzar. Allí, en el lugar llamado Quinquer habrá que hacer una larga y profunda zanja en un terreno muy duro, que exigirá el empleo de la pólvora, y en seguida un túnel de 200 metros de largo antes de llegar al río Quepe, que está a unos doce kilómetros de Temuco." La geografía del sector muestra que los únicos ríos existentes al sur de Temuco son el Cautín y el Quepe, por lo que entre ambos no existe otra corriente acuífera de importancia, como para ser nombrado 'río'. El río Boroa existe, pero en la actual comuna de Toltén, zona costera de la Araucanía, a más de 80 kilómetros de Temuco. No queda más que hacer conjeturas: Verniory se equivocó, y en vez al nombrar el río Cautín lo señaló como Boroa, o que el Boroa sea el actual río Quepe. En sus escritos del mes de septiembre de 1895 señala: "Instalamos la primera faena a tres kiómetros al sur del río (Cautín), para preparar la plataforma de la vía entre el Cautín y el río Boroa."

El túnel excavado en Quinquer

Bueno, de lo que sí hay más claridad es lo relativo a las obras en el sector llamado Quinquer. En febrero del año 1896 Verniory escribió: "El proyecto elaborado por la Comisión el Gobierno prevé un túnel de 200 metros que me parece puede evitarse desviando el trazado un poco hacia el este a través de la selva. Había pedido al ingeniero jefe don Luis Adán Molina hacer estudiar esta variante, pero la brigada especial está siempre ocupada más allá del río Quepe. Aprovechando las semivacaciones que me procura la cosecha - de trigo -, propongo a don Luis Adán hacer yo mismo el estudio. Veo allí una doble ventaja: primero, un acortamiento del trazado; en seguida, y esto es para mí lo más importante, una mayor utilidad para la empresa. En efecto, los precios unitarios fijados en el contrato para la excavación el túnel, me parecen poco remunerativos. Por otra parte, en el proyecto actual no hay compensación entre las excavaciones y los rellenos, de modo que una enorme masa de tierra proveniente de la formidable excavación de Quinquer no tendría utilización en terraplenes, y deberá dejarse depositada; perderemos de obtener su pago como excavación y relleno. Por supuesto, no hago valer sino el primero de los argumentos. El ingeniero jefe Molina acepta mi proposición. Me envía sus ingenieros Cuevas y el "Quichua", proporciona el material de campamento y los instrumentos topográficos necesarios. Vamos a instalar todas nuestras tiendas a orillas del Quepe. Durante más de un mes viviremos en tierras indígenas, en relaciones continuas y cordiales con los indios."

Doña Leudora del Carmen Painén, descendiente de los mapuches que vivían en el sector Quinquer

Luego, en marzo del año 1896, indica: "La cosecha he terminado; nuestros carrilanos han vuelto al redil y la actividad reina de nuevo en todas partes. Se trata de dar un fuerte empujón antes de la llegada de las lluvias de invierno. Los trenes atraviesan mientras tanto el río Cautín y llegan al río Boroa, donde descargan las piedras para el puente de mampostería, cuyas excavaciones están listas. Como esta faena es muy importante y durará muchos meses, construimos sobre el río un puente provisorio de madera."

Puente ferroviario ubicado a unos 400 metros al Norte del río Quepe

En su reporte de lo acontecido en los meses de junio y julio de 1896, dice: "Matías Provost está ocupado en la construcción de un puente provisorio de madera sobre el río Quepe. Es una obra importante. Este año las lluvias son violentas, dificultan los trabajos y hacen más duras mis inspecciones más allá del Quepe". En agosto de 1896, escribió: "La vía férrea está siempre detenida por la zanja de Quinquer que está lejos de terminarse. Envío a Alfred - hermano de Gustave Verniory - para activar los trabajos."

El promontorio rocoso de Quinquer, conocido hoy como la Cantera de Metrenco

La entrada a la cantera

Derrumbe que bloqueó el acceso al túnel de la cantera

En octubre de 1896, relata: "Alfred está todavía en Quinquer, donde la excavación de la enorme trinchera continúa. Se excava hasta el nivel de la plataforma pozos de minas que se hacen estallar con pólvora o dinamita." En noviembre de 1896 nos cuenta: "La formidable excavación de Quinquer por fin está abierta, y el largo terraplén que la sigue está a su altura. Por otra parte, el puente provisorio sobre el río Quepe está terminado. Podemos entonces poner de un golpe los rieles hasta la estación de Quepe, al otro lado del río. Ahora que podemos llevar la piedra de Cuyanquén - cantera al norte de Lautaro - al Quepe, hemos comenzado la albañilería del puente definitivo."

El otro acceso al túnel de la cantera, hoy bloqueado
Acceso al túnel bloqueado, ya despejado de un poco de vegetación

Aún me sigue dando vueltas en la cabeza el 'famoso' río Boroa, entre el Cautín y el Quepe. Necesitaré ver un plano de aquella época para identificarlo, ya que hoy no existe en otra corriente de agua entre el Cautín y el Quepe.

Mi recorrido, en mi bicicleta por la línea férrea, me llevó hasta otro viaducto ferroviario hecho con ladrillo y piedra, ubicado a unos dos kilómetros al Norte de la estación de Metrenco, y al pequeño puente que pasa por sobre el estero que se encuentra a unos 200 metros de la entrada de la estación en la que mi abuelo trabajó entre los años 1911 y 1912.

Viaducto al norte de Metrenco

Puente sobre el estero Metrenco, 'aguas lentas', en mapudungún. Al fondo se observa la estación de Metrenco.