martes, 25 de mayo de 2010

Estación del pasado: viajando en el tiempo

Esta dañada fotografía tiene un tamaño original bien pequeño, y tampoco es tan nítida como puede apreciarse aquí. Fue captada con una cámara Agfa por mi abuelo paterno, aproximadamente en el año 1930. En ella aparecen mi padre y su hermano mayor, quienes llegaron a ser ferroviarios. Hace algún tiempo ya, la digitalicé para preservarla y pude usar algunas herramientas de edición para poder ver mejor su contenido. El lugar es la pequeña estación ferroviaria llamada Sagllúe (nombre posiblemente de la lengua mapuche, cuyo significado es "lugar de camarones" - de tierra, no del mar -), ubicada al sur de la ciudad de Osorno, a algunos kilómetros más allá del río Rahue y del antiguo puente ferroviario que llevaba la vía férrea hasta la "punta de rieles" de Chile: Puerto Montt. Mi abuelo llegó soltero hasta allí, para ocuparse de sus quehaceres como empleado de los ferrocarriles chilenos, más o menos en el año 1920. En el año 1921 fue hasta la estación Lanco a casarse con quien se convirtió en mi abuela, a quien llevó a vivir a la casa-estación de aquel apartado lugar, en donde fueron naciendo sus hijos.

Un sentimiento de querer saber de ese lugar me llevó a buscar antecedentes en la Internet, pero sin resultados positivos. Luego, más de un año después de haber publicado un mensaje solicitando información en un sitio Web chileno dedicado al ferrocarril y su historia, en uno diferente, en el que se publican y comparten fotografías, un aficionado a la fotografía ferroviaria de la ciudad de Puerto Montt "subió" una foto que me impactó grandemente, a la que él tituló simplemente "Estación Sagllue". Prontamente publiqué un comentario relacionada con aquella foto, en la que expresé la importancia histórica de aquel lugar para mí. Aquel usuario me escribió un mensaje por el correo privado del sitio Web y ofreció llevarme a aquella estación. Respondí muy agradecido por su ofrecimiento y puse una fecha: el sábado 15 de mayo de 2010. Transcurrió más de un mes y llegó la fecha. Viajé el día anterior hasta la ciudad de Osorno, en donde visité los sitios relacionados con el ferrocarril sureño, los que a diario recorría cuando viví con mi familia entre los años 1977 a 1981. El día 15, pasado mediodía, llegó desde su ciudad el citado benefactor y con su gentil auspicio viajamos hacia el pasado de mi familia paterna.


Al acceder por el extremo sur al recinto y antiguo patio de la estación Sagllúe, saliendo desde desde el camino rural que conduce hasta la localidad de Río Negro, me encontré con las ruinas de los cimientos de la casa que fuera del "cambiador", el funcionario que manipulaba las palancas manuales para efectuar el cambio de vía. Aquella casa se alcanza a apreciar en el lado superior izquierdo de la foto que tomó mi abuelo.
En aquel histórico lugar vive actualmente don Rubén Huenchuan y su familia, quienes limpiaron de la maleza y suciedad, pintaron y repararon la abandonada casa-estación, de lo que me sentí agradecido, ya que si no fuera por ellos todo estaría en ruinas y destruido. Me fotografié junto a don Rubén, más o menos en el sitio en que la antigua fotografía fue tomada, en un intento de revivir aquella escena de más de 80 años atrás.



Los viejos postes del telégrafo ferroviario, ya sin sus hilos de cobre, y con las destartaladas crucetas de madera que soportaban los aisladores de cerámica o vidrio, aún son un testimonio sobreviviente de la época en que mi abuelo desde allí se comunicaba con las distantes estaciones vía el telégrafo y su código Morse.

Mis infinitas gracias a don Nelson Beseler, por este sueño cumplido, quien me acercó, como viajando por el tiempo, hasta aquella solitaria y distante Sagllúe, una estación del pasado ferroviario chileno.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lo felicito hno. omar por estas bendiciones hermosas que ha tenido por estar al servicio de sus antepasados, me encanta leer sus experiencias, gracias por compartir, nos anima a seguir adelante y no desanimarnos.marcelina alonso.

romi dijo...

Felicitaciones y agradecimiento a aquel señor que tan gentilmente le ayudó a cumplir ese deseo tan intimo, que bonita historia!

romi dijo...

Felicitaciones y agradecimiento a aquel señor que tan gentilmente le ayudó a cumplir ese deseo tan intimo, que bonita historia!