domingo, 3 de agosto de 2008

"Internet": una ventana a la historia de mis ancestros.

¡Qué maravillosa herramienta es Internet!
Como me encuentro recopilando antecedentes que me ayuden a editar la historia de mis antepasados, he recurrido a todo tipo de elementos que me provean de información que me documente e ilustre al respecto. Uno de los medios utilizados es el recolectar imágenes fotográficas de artefactos y especies que hayan pertenecido a mis parientes. Es así como he fotografiado un libro, un viejo cuaderno, un tintero, una bombilla de plata para beber mate, una mantequillera, etc. En posesión de una de mis hermanas se encontraba un reloj de bolsillo pequeñito que perteneció a mi abuela María Aguilera Lagos, que llegó a sus manos como un legado de nuestra madre, quien, a su vez, lo había recibido como un regalo que le hizo su cuñado Hernán Acuña Aguilera (mi tío) cuando ella se casó con mi padre. Ella relató que mi tío le expresó que había sido el deseo de él entregar esta pieza patrimonial de la familia Acuña Aguilera a la primera cuñada que tuviera, recayendo este privilegio en mi madre, en el año 1964.

Para poder tener imágenes de esta reliquia viajé hasta el hogar de mi hermana, en donde tomé varias fotos que muestran los detalles de la delicadeza de la confección de ese instrumento, entre las que resaltan la flores estampadas en ambas tapas, las que cubren la esfera y el reverso, en que está la información técnica sobre la cantidad de rubíes que contiene.

Estuche de cartón y reloj de bolsillo

Detalle la delicadeza del grabado en las tapas del reloj

El estuche original en que está guardado es de simple cartón, pero al observarlo me dí cuenta que aparecía un nombre estampado: "VICTORIA MARISIO", pero no supe interpretar su significado. Hoy puse ese nombre en el buscador Google y apareció algo que me dió nuevos antecedentes para entender la historia no contada de mis ancestros. La búsqueda arrojó un artículo del Diario "El Sur", de la ciudad de Concepción, fechado el domingo 24 de junio del año 2007 y que señala: "Familia Marisio: más de un siglo haciendo comercio en Concepción.- Han pasado 117 años desde que llegara el primer antepasado de los Marisio a Chile, quien sembró el gusto por la actividad comercial en la ciudad penquista. Una herencia que ha pasado de generación en generación, destacando en el rubro de la relojería y joyería." Má adelante indica: "Una mujer recordada con inmenso cariño, no sólo por la familia sino por la comunidad penquista, es Victoria Marisio Reggianini, por todos conocidas como Toya, quien fuera la heredera del liderazgo tan característico de este clan italiano."

El nombre de "Victoria Marisio" en el reverso de la tapa del estuche del reloj

El texto relata, en cuanto a los primeros Marisio: "En busca de nuevas oportunidades, se establecieron en el Sur del país con un local comercial en la Estación de Collipulli, el que abrían y cerraban cuando pasaba el tren. Según la familia, Pietro se quedó ahí porque podía cazar torcazas, uno de sus máximos hobbies. Estuvieron en la región de la Araucanía durante 8 meses y luego se trasladaron a Concepción, ya que presentaba un auspicioso desarrollo en aquella época. Comenzaron con un pequeño local, orientado al servicio técnico y venta de joyas y relojes, el que estaba ubicado en calle Maipú frente al Mercado. Un primer negocio de subsistencia que identificaría posteriormente a la descendencia de la familia Marisio." Como se aprecia, hasta el ferrocarril estuvo relacionado con el negocio de los Marisio, y fue el ferrocarril el que relacionó a mis abuelos José y María. ¿Dónde fue adquirido el reloj que fue de mi abuela? Eso no se sabe, pero el hecho es que fue comprado a esa empresa familiar italiana, hoy "Casa Marisio", que ha dejado descendencia hasta nuestros días en el sur de Chile.

Es así como Internet se presenta como una herramienta fabulosa para la investigación, especialmente para proveer puentes que unen una desconocida y brumosa historia de un bien material con alguien que tuvo existencia corpórea y que fue su propietaria.